05/07/2023
¡Feliz jueves y feliz temporada de pasteles! Hoy queremos compartir contigo una guía detallada, un paso a paso profundo sobre cómo hacer una masa hojaldrada perfecta. Ese tipo de masa que usarías para hacer una clásica tarta de frutas, algo tan hojaldrado que es casi un pariente cercano del hojaldre (pero mucho más fácil de hacer). Esta es una receta que hemos utilizado durante muchos años y hemos ajustado muchísimas veces; da como resultado tartas perfectas, tiene un gran sabor y, lo más importante, una textura increíble.

Hacer la masa no es difícil y no requiere equipo especial; sí requiere un poco de tiempo y mucho estirado, pero la recompensa es una masa muy especial. Si después de leer esto solo te quedas con un consejo, que sea este: para hacer una gran masa hojaldrada, la clave es mantener todo frío. El calor es el enemigo de la masa hojaldrada, así que si alguna vez te preocupa que esté demasiado caliente, métela en la nevera para un breve descanso. Pero retrocedamos un poco, ¿qué es exactamente la masa hojaldrada?
¿Masa Hojaldrada vs. Masa Seca? Entendiendo las Diferencias
En pastelería, existen muchos estilos de masa, pero se pueden dividir en dos categorías muy amplias: hojaldrada y seca (o quebrada/biscuity). La diferencia clave entre las dos (más allá de la proporción de mantequilla a harina) es cómo se combina la mantequilla con la harina. Para la masa seca (piensa en la masa sucrée o masa dulce), la mantequilla se trabaja en la harina de manera que se obtiene una masa uniforme; no hay trozos de mantequilla, solo una mezcla homogénea. En una masa hojaldrada, ocurre lo contrario: la mantequilla se deja en trozos grandes, creando una masa más irregular.
Esto se hace por una razón: el vapor. La mantequilla está compuesta por grasa y agua. Cuando la mantequilla se deja en trozos y la masa se hornea, estos trozos de mantequilla liberan vapor a medida que el agua en la mantequilla se calienta, lo que hace que la masa se hinche. Así es como se crean las capas o 'hojaldres' en la masa. En las recetas de masa seca, esto no sucede, por lo que la masa queda crujiente y con textura de galleta. Esta simple categorización no es perfecta, ya que hay muchos estilos de masa y recetas que se encuentran en algún punto intermedio entre hojaldrada y seca, pero nos ayuda a entender lo que buscamos.
| Característica | Masa Hojaldrada | Masa Seca/Quebrada |
|---|---|---|
| Mantequilla | En trozos grandes/escamas | Completamente integrada |
| Textura Horneada | Capas (hojaldrada) | Crujiente, uniforme |
| Principio Clave | Vapor de la mantequilla | Integración completa de grasa |
| Uso Típico | Tartas de fruta, pasteles salados | Fondos de tarta, galletas |
La Proporción Mágica y la Estructura
Si la mantequilla es la clave del hojaldrado, hablemos de proporciones. Con el hojaldre, la masa hojaldrada por excelencia, la proporción suele ser 1:1, la misma cantidad de harina que de mantequilla. Con esta masa, la proporción es 6:5, lo que sigue siendo mucha mantequilla, pero un poco menos que en un hojaldre clásico. La segunda cosa a entender es la diferencia en la forma en que la mantequilla se incorpora a la masa.
El hojaldre se compone de muchas, muchas capas alternas de mantequilla y masa, lo que resulta en un producto muy ordenado que debería hincharse para crear capas muy uniformes. El método del hojaldre crea una masa con una increíble cantidad de capas, tan hojaldrada que es casi delicada; las capas de masa son finas y se rompen con mínima presión, no exactamente lo que queremos en una clásica tarta de frutas. Con una masa hojaldrada como esta, la mantequilla no se coloca en capas ordenadas; se mezcla con la harina para que las capas en la masa terminada sean menos delicadas y menos uniformes. Esto crea una masa que es increíblemente hojaldrada pero también un poco más robusta.
Ingredientes Clave para el Éxito
Para esta receta de masa hojaldrada definitiva, necesitarás:
- 400g de harina común
- 1 cucharadita de sal fina de mar
- 2 cucharadas de azúcar caster (o granulada fina)
- 335g de mantequilla sin sal, cortada en dados y muy fría
- 2.5 cucharadas de vodka (u otro alcohol de alta graduación)
- 8 cucharadas de agua helada
El primer paso es considerar el ambiente en el que estás trabajando. Si estás haciendo esto en pleno verano y tu cocina está cálida, puedes tomar la precaución adicional de no solo enfriar la mantequilla y el agua, sino también enfriar todos los ingredientes e incluso el bol que vas a usar. Recuerda, el frío es tu aliado al hacer masa.
Paso a Paso: Creando Capas de Sabor
Preparando tu Espacio y tus Ingredientes
Asegúrate de que todos tus ingredientes estén fríos, especialmente la mantequilla cortada en cubos. Si tu cocina está cálida, considera enfriar también el bol donde mezclarás los ingredientes secos.
Combinando Ingredientes Secos y la Mantequilla Fría
Añade la harina, la sal y el azúcar a un bol grande y usa tus manos para mezclar todo. Si estás haciendo la masa para algo salado y estás considerando eliminar el azúcar, te recomendamos solo reducir la cantidad, no eliminarla por completo. El azúcar ayuda a que la masa se dore, y la masa no queda dulce, así que creemos que vale la pena mantenerlo.
Añade la mantequilla cortada en dados y revuélvela en la harina para que todos los trozos queden cubiertos. Esto evita que los trozos de mantequilla se peguen entre sí. Usando las puntas de tus dedos, presiona cada trozo de mantequilla para aplanarlo en una especie de escama plana. Este es el punto de partida para convertir la mantequilla en capas dentro de la masa. Una vez que toda la mantequilla ha sido aplanada, frota muy brevemente la mantequilla en la harina, solo para combinar un poco más la mantequilla con la harina. No buscas crear una textura parecida a migas de pan ni nada que se le parezca; quieres terminar con un bol de harina y muchos trozos grandes y planos de mantequilla. En este punto, has estado manipulando mucho la mantequilla, así que mete el bol en el congelador durante 10 minutos.
Añadiendo el Líquido: El Truco del Alcohol
En este punto, añadiremos nuestros ingredientes líquidos, así que hablemos brevemente sobre el alcohol. Este consejo no es nuestro, ha existido durante muchos años (creemos que al menos desde los años 50, pero se popularizó en Cooks Illustrated a principios de los 2000), y vale la pena explicar por qué diablos hay vodka en la receta de masa. El gluten se desarrolla cuando la harina y el agua están presentes juntas. En esta receta, demasiado desarrollo de gluten puede resultar en una masa difícil de estirar, que puede encogerse al hornearse y ser dura al comer.
Para reducir la cantidad de gluten desarrollado, podríamos reducir la cantidad de agua utilizada, pero esto también evitaría que la masa se mantuviera unida. En cambio, podemos reemplazar una porción del agua con alcohol de alta graduación, algo con al menos 40% de volumen de alcohol. Usar vodka es la opción de alcohol más común porque es insípido y no cambia el sabor de la masa. A menudo usamos bourbon o ron por la razón opuesta: para añadir un toque de sabor a la masa, para darle un pequeño extra. La razón por la que esto funciona es que el alcohol al 40% de volumen es solo 60% agua y 40% alcohol, limitando así la capacidad del gluten para desarrollarse sin impedir en absoluto la capacidad de hidratar la harina. Si quieres omitir el alcohol, puedes reemplazarlo completamente con más agua, pero si eres nuevo haciendo masa, es un gran consejo que realmente puede ayudar a elevar tu resultado.
Hidratando y Uniendo la Masa
Para añadir el líquido, rocía un par de cucharadas a la vez y luego usa tus manos para mezclar todo. Quieres añadir suficiente líquido para que comience a formar pequeños grumos y parezca menos un bol de harina seca. Una vez que se ha añadido todo el líquido de la receta, nos gusta volcar la mezcla de harina sobre nuestra superficie de trabajo y extenderla un poco, buscando ver si quedan bolsillos de harina seca. Si quedan bolsillos secos, puedes rociar un poco de agua adicional.
En este punto, usa un rascador de masa para comprimir la masa en un rectángulo. Si la masa se mantiene unida, tienes otra buena señal de que has logrado el nivel de hidratación adecuado. El rectángulo de masa puede parecer un poco irregular, pero eso está bien, siempre y cuando no se sienta como harina seca, o húmeda y pegajosa, estás en el camino correcto. Envuelve la masa en film transparente y, antes de transferirla a la nevera, ruédala brevemente para comprimir la masa. Como la masa está envuelta en film transparente, no puedes extender su longitud o anchura, pero un breve estirado ayuda a que la masa se mantenga unida como una sola pieza.
El Proceso de Laminación (Perezosa)
Este siguiente paso es un tipo de laminación, una laminación perezosa, pero que aún así ayuda a crear una masa muy hojaldrada. Sobre una superficie de trabajo enharinada, estira la masa en un rectángulo grande. El tamaño exacto no es importante, pero quieres algo que tenga aproximadamente entre 6 mm y 8 mm de grosor. Corta el rectángulo de masa en cuatro piezas de igual tamaño y apílalas una encima de la otra. Envuelve la masa en film transparente y ruédala como antes, para comprimir un poco las cuatro piezas. Refrigera la masa durante 15 minutos antes de repetir este proceso dos veces más, refrigerando después de cada estirado.
A medida que realizas este proceso, verás que la mantequilla se trabaja más en la masa, los trozos se volverán menos distintos; este es el proceso por el cual la mantequilla se transforma en finas capas, de modo que cuando la masa se hornee, se hinchará y se volverá hojaldrada. Lograr con éxito estas capas es la razón por la que necesitamos mantener la masa fría; si la mantequilla se calienta demasiado, comienza a mezclarse con la masa y la harina absorbe la humedad de la mantequilla, impidiendo que cree capas hojaldradas. Una vez que la laminación ha terminado, envuelve la masa y refrigérala hasta que la necesites. En esta etapa, también puedes congelarla durante un par de meses.
Consejos para Trabajar y Hornear
La misma regla para hacer la masa se aplica al usarla: manténla fría. Al estirar la masa, puedes detenerte en cualquier momento y refrigerarla si sientes que se está calentando demasiado. Una vez que hayas estirado la masa y la hayas usado para formar lo que estés haciendo (por ejemplo, una tarta), refrigerar todo es una buena idea; esto enfriará la masa y la mantequilla, lo que significa que obtendrás un mejor hinchado de la masa que cuando está caliente.
Esta receta es suficiente para hacer una tarta de doble corteza con una cubierta de celosía. Si no quieres una cubierta de celosía, puedes usar un poco menos, haciendo una tanda con solo 300g de harina (reduciendo los otros ingredientes para mantener las mismas proporciones).
Para maximizar el hojaldrado y mantener la mejor forma de tu masa, nos gusta comenzar a hornear las tartas a una temperatura más alta durante un corto período de tiempo antes de reducir la temperatura y hornear el tiempo suficiente para que la masa se dore y se cocine completamente.
Preguntas Frecuentes sobre la Masa Hojaldrada
A continuación, respondemos algunas dudas comunes al hacer masa hojaldrada:
¿Por qué es tan importante mantener todo frío?
El frío es crucial porque mantiene la mantequilla sólida y en trozos. Cuando la masa se hornea, estos trozos de mantequilla fría se derriten y el agua que contienen se convierte en vapor. Este vapor crea pequeñas bolsas de aire que separan las capas de masa, dando lugar a la textura hojaldrada. Si la mantequilla se calienta demasiado, se mezcla con la harina en lugar de crear capas separadas, resultando en una masa dura y menos hojaldrada.
¿Puedo usar agua en lugar de alcohol?
Sí, puedes reemplazar el alcohol con la misma cantidad de agua helada. Sin embargo, el alcohol ayuda a limitar el desarrollo del gluten, lo que puede hacer que la masa sea más fácil de estirar y menos propensa a encogerse al hornearse. Es un truco útil, especialmente si eres nuevo en la pastelería, pero la masa seguirá funcionando con solo agua.
¿Qué hago si la mantequilla se empieza a derretir mientras trabajo la masa?
Detente inmediatamente. Recoge la masa, envuélvela bien en film transparente y métela en la nevera (o incluso en el congelador por unos minutos) hasta que la mantequilla se enfríe y se solidifique de nuevo. Es mejor tomar descansos frecuentes para enfriar la masa que trabajar con mantequilla blanda.
¿Cuánto tiempo puedo guardar la masa en la nevera?
La masa cruda bien envuelta se puede guardar en la nevera durante 2-3 días. Si necesitas guardarla por más tiempo, es mejor congelarla.
¿Cómo congelo la masa?
Envuelve la masa muy bien en varias capas de film transparente y luego en una bolsa para congelar o papel de aluminio resistente. Se puede congelar hasta por 2-3 meses. Para descongelarla, pásala a la nevera la noche anterior.
Conclusión
Hacer masa hojaldrada puede parecer intimidante al principio, pero siguiendo estos pasos y, lo más importante, recordando mantener todo frío, puedes lograr resultados espectaculares. La paciencia y la temperatura son tus mejores herramientas. ¡Anímate a probar esta receta y disfruta de las deliciosas capas de tus creaciones horneadas!
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