26/03/2007
Madrid amanece con una noticia que endulza menos de lo habitual: una de sus pastelerías más emblemáticas e históricas, la cadena Embassy, ha cerrado sus puertas de forma inesperada. Con casi un siglo de trayectoria, esta casa que nació con la vocación de traer a la capital el refinamiento de los salones de té europeos, dice adiós, al menos por el momento, dejando un vacío en el paisaje urbano y emocional de la ciudad.

El cierre afecta a sus seis locales distribuidos por Madrid, Aravaca y Alcobendas. Una medida drástica que pone en pausa, y quizás punto final, a una historia que comenzó en 1931 y que ha sido testigo y parte activa de la vida madrileña durante generaciones.
Una Historia con Sabor a Tradición Europea
La semilla de Embassy fue plantada en 1931 por Margarita Kearney Taylor, una irlandesa con una visión clara: replicar en Madrid la elegancia de los salones de té de París y el sofisticado estilo de vida que se respiraba en barrios londinenses como Mayfair o Belgravia. Su primer local, situado estratégicamente en el Paseo de la Castellana, 12, muy cerca de las embajadas británica y alemana de la época, no solo se convirtió en un punto de encuentro para la alta sociedad madrileña, sino en un referente de calidad y buen gusto en pastelería y repostería.
Desde sus inicios, Embassy no fue solo una pastelería al uso. Se concibió como un espacio donde disfrutar de una experiencia completa, combinando la dulzura de sus elaboraciones con la posibilidad de degustar propuestas saladas, todo ello en un ambiente que evocaba la sofisticación europea. Esta dualidad, ofreciendo tanto exquisitas tartas y bombones como sándwiches delicados y platos para llevar, la convirtió en un lugar versátil, ideal para el desayuno, el té de la tarde o una comida ligera.
El Amargo Final: Problemas de Liquidez
La inesperada clausura de todos los establecimientos de Embassy parece tener un origen puramente económico. Según ha trascendido, la sociedad propietaria atraviesa serios problemas de liquidez. El impacto devastador de la pandemia del Covid-19 en la economía, sumado al subsiguiente aumento descontrolado del coste de las materias primas esenciales para la pastelería y el incremento en los precios de la energía, habrían creado una tormenta perfecta de la que la empresa no ha podido recuperarse.
A pesar de su historia y su arraigo en Madrid, la situación financiera se volvió insostenible, llevando a esta drástica decisión. La imposibilidad de hacer frente a los compromisos económicos forzó el cierre de las tiendas que aún operaban, incluyendo las de la calle Goya, Potosí en Chamartín, O'Donnell, Santa Engracia, además de las de Aravaca y la Moraleja en Alcobendas. La desconexión es total: sus líneas telefónicas no responden, sus redes sociales están inactivas y su página web ha desaparecido. Una señal preocupante sobre la posible irreversibilidad de la situación.
Un Legado que Trasciende lo Gastronómico: Héroes Anónimos de la Historia
La historia de Embassy está intrínsecamente ligada a un capítulo asombroso y poco conocido de la Segunda Guerra Mundial. Durante uno de los periodos más oscuros de la historia, esta pastelería desempeñó un papel crucial en la salvación de miles de vidas. Gracias a la iniciativa de su fundadora, Margarita Kearney Taylor, y la colaboración del entonces embajador británico en España, Sir Samuel Hoare, Embassy se convirtió en un refugio secreto para aquellas personas que huían de la persecución nazi.
En un acto de valentía y humanidad, el local del Paseo de la Castellana se transformó en un punto seguro, un santuario inesperado en pleno corazón de Madrid. A pesar de estar bajo la atenta mirada de las autoridades alemanas, que incluso frecuentaban el establecimiento debido a su cercanía con la embajada nazi, Embassy sirvió como fachada para operaciones clandestinas. Se calcula que, a través de esta red que operaba entre la embajada británica y el empeño personal de Kearney Taylor, se logró salvar del arresto y la deportación a campos de concentración a alrededor de 30.000 judíos.
Esta increíble historia, en la que se vieron involucrados personajes como Paul Winzer, jefe de la Gestapo en España, y Hans Lazar, jefe de propaganda nazi, quienes aparentemente actuaban en connivencia con la colaboración del dictador Francisco Franco, resalta la complejidad de la época y el heroísmo silencioso de personas como Margarita Kearney Taylor. Embassy, más que una pastelería, fue durante esos años un faro de esperanza y un ejemplo de resistencia humanitaria, utilizando su fachada de elegancia y normalidad para llevar a cabo actos extraordinarios de salvación.
Los Sabores que Quedarán en el Recuerdo
Más allá de su fascinante historia durante la guerra, Embassy ha sido un pilar en las celebraciones y la vida cotidiana de innumerables familias madrileñas. Sus vitrinas siempre repletas ofrecían una tentadora variedad de dulces y salados que se convirtieron en clásicos. Entre sus productos más afamados, la bombonería de Embassy era sinónimo de exquisitez y calidad, un capricho para ocasiones especiales o un detalle de lujo.
Las tartas de Embassy ocupan un lugar especial en el recuerdo de sus clientes. Recetas como la de limón, con su punto justo de acidez y dulzura; la de amarenas, intensas y vibrantes; la de fresas, frescas y delicadas; o la clásica tarta de manzana, reconfortante y tradicional, eran pilares de su oferta. Estas tartas no solo eran postres, sino que formaban parte de celebraciones familiares, cumpleaños y momentos importantes.
Pero Embassy también honraba sus raíces británicas, manteniendo en su repertorio clásicos como los scones. Perfectos para acompañar el té de la tarde, servidos tradicionalmente con nata (clotted cream) y mermelada, representaban esa conexión con el estilo de vida que inspiró a su fundadora. Además de la pastelería dulce, su oferta salada, que incluía desde sándwiches variados y bocados delicados hasta un reconocido servicio de catering y entrega a domicilio que operaba desde hacía décadas, completaba su propuesta gastronómica, haciéndola única.
Una Mirada a los Locales de Embassy
Aunque el cierre ha sido total, Embassy llegó a contar con varios puntos de venta, cada uno con su propia atmósfera, pero manteniendo siempre la esencia de la marca. A continuación, recordamos los locales mencionados:
| Localización | Notas |
|---|---|
| Paseo de la Castellana, 12 | El primer local, histórico, abierto en 1931. Vendido en 2017. |
| Calle Goya | Uno de los locales posteriores. |
| Calle Potosí (Chamartín) | Otro punto de venta en la capital. |
| Calle O'Donnell | Localización adicional en Madrid. |
| Calle Santa Engracia | Otro establecimiento en Madrid. |
| Aravaca | Local en un municipio cercano a la capital. |
| Alcobendas (La Moraleja) | Local en otro municipio del área metropolitana. |
El Futuro Incierto de un Icono Madrileño
La noticia del cierre ha generado un sentimiento de pérdida entre los madrileños, muchos de los cuales crecieron con Embassy y tienen recuerdos ligados a sus productos y salones. La pregunta que ahora queda en el aire es si este adiós es definitivo o si existe alguna posibilidad de que Embassy, bajo una nueva gestión o en diferentes circunstancias, pueda resurgir en el futuro. Por el momento, no ha trascendido información oficial sobre los planes para la marca o qué ocurrirá con los trabajadores que formaban parte de su plantilla.
El cierre de Embassy no es solo la desaparición de un negocio; es el fin de una era para un establecimiento que fue mucho más que una simple pastelería. Fue un pedazo de historia, un punto de encuentro social y, en un momento crítico, un salvavidas. Su legado perdurará en la memoria de quienes disfrutaron de sus dulces y salados, y en los anales de la historia por su inesperado y heroico papel durante la Segunda Guerra Mundial. Madrid pierde un icono, un lugar con alma y una dulzura que ahora solo reside en el recuerdo.
Preguntas Frecuentes sobre el Cierre de Embassy
- ¿Por qué ha cerrado la pastelería Embassy en Madrid?
- El cierre se debe a problemas de falta de liquidez, no habiendo podido recuperarse del impacto económico de la pandemia de Covid-19 y del aumento en el coste de las materias primas y la energía.
- ¿Es definitivo el cierre de todos los locales de Embassy?
- La información actual sugiere un cierre total e inesperado, con los medios de contacto desactivados. No ha trascendido si es temporal o definitivo, ni qué pasará con los trabajadores.
- ¿Quién fundó Embassy y cuándo?
- Fue fundada en 1931 por Margarita Kearney Taylor, una irlandesa que quiso traer a Madrid el concepto de salón de té europeo.
- ¿Qué papel histórico tuvo Embassy durante la Segunda Guerra Mundial?
- Actuó como un refugio secreto, colaborando con la embajada británica para ayudar a salvar a miles de judíos de la persecución nazi, utilizando la pastelería como fachada.
- ¿Cuáles eran los productos más famosos de Embassy?
- Era conocida por su bombonería, sus tartas (especialmente la de limón, amarenas, fresas y manzana) y sus scones, entre otros productos dulces y salados.
- ¿Cuántos locales de Embassy han cerrado?
- Han cerrado sus seis locales, ubicados en Madrid capital (Goya, Potosí, O'Donnell, Santa Engracia) y en los municipios de Aravaca y Alcobendas.
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