09/12/2011
El centro de Salta capital, su verdadero corazón histórico y geográfico, es sin duda la Plaza 9 de Julio. Este emblemático espacio ha sido el epicentro de la vida salteña desde la fundación misma de la ciudad, testigo silencioso de su historia, sus luchas y su constante evolución. Comprender la Plaza 9 de Julio es entender la identidad de Salta.

La preocupación española por establecer ciudades ordenadas en América se hizo patente en el siglo XVI. Siguiendo estrictas ordenanzas, se delinearon las nuevas poblaciones con precisión. Salta, fundada el 16 de abril de 1582 por Don Hernando de Lerma bajo órdenes del virrey Álvarez de Toledo, se trazó de manera regular, aunque limitada al norte y sur por desagües naturales. El punto de partida y eje central de esta nueva ciudad, llamada San Felipe y Santiago de Lerma en el Valle de Salta, fue el cuadro de la Plaza Mayor.
En sus inicios, en el siglo XVII, la plaza era un espacio simple de tierra y barro. Conocida como Plaza Mayor o Plaza de Armas, estaba definida por un caserío bajo de adobes y techos de paja. Servía para paradas militares y como mercado. A su alrededor, se reservaron los lugares para los edificios más importantes: la Iglesia Matriz y el Cabildo. Su ritmo habitual se interrumpía por procesiones, ferias, lecturas de bandos, ejecuciones o celebraciones reales y religiosas. Era un espacio dual, conjugando las funciones comerciales medievales con las sociales y ceremoniales renacentistas. A finales de este siglo, Salta, al igual que Esteco, fue severamente afectada por el terremoto de 1692, un evento que marcaría profundamente su historia.
El afianzamiento económico a finales del siglo XVIII trajo consigo una mejora notable en las edificaciones. Fue una etapa de consolidación urbana, donde muchas obras se construyeron con mayor calidad y la intención de perdurar. Gran parte de lo que hoy conocemos como arquitectura colonial salteña data de este período. Este crecimiento provocó una incipiente expansión de la mancha urbana. La plaza misma adquirió un carácter más social, manifestando el boato propio de la mentalidad barroca de las ciudades coloniales en bonanza. En esa época, la plaza incluso llegó a servir de plaza de toros y espacio para representaciones teatrales y luchas.
Entre 1770 y principios del siglo XIX, la sociedad salteña experimentó cambios sociales y económicos significativos. La influencia del movimiento de las luces o la ilustración, con su realidad positivista y normas cartesianas, comenzó a llegar a Salta, impactando las teorías de la arquitectura. Sin embargo, estas ideas se aplicaron de forma discontinua, a menudo copiando motivos europeos de segunda mano y con materiales y mano de obra locales. Este camino hacia una nueva imagen urbana se vio interrumpido por los acontecimientos de mayo de 1810 y las posteriores guerras de independencia.
El desvanecimiento de Potosí como principal centro consumidor, la desarticulación de los circuitos económicos, las distancias, los malos caminos y la competencia productiva de la Pampa húmeda, sumados al centralismo de Buenos Aires, asfixiaron a menudo las expectativas económicas de las provincias del norte. Hacia 1857, Salta no había crecido demasiado, manteniendo propuestas técnicas y formas del siglo anterior. El aspecto de la plaza tampoco cambió significativamente hasta bien entrado el siglo XIX. No obstante, ya en 1832, se decidió trasladar las funciones comerciales que se realizaban en la recova del cabildo.
La verdadera transformación de la plaza llegó lentamente en la segunda mitad del siglo XIX, a medida que la ciudad se recuperaba buscando nuevos mercados en Bolivia y el norte de Chile. En 1865, se decidió nivelar la plaza, plantar naranjos simétricamente, crear asientos formando calles en los cuatro frentes, diseñar caminerías diagonales y cerrarla con verjas de madera para impedir la entrada de animales. En el centro, se colocó una pirámide para conmemorar el derrocamiento de los Uriburu, bajo el proyecto de Don Plácido Aimo, que incluyó elementos neogóticos. Se construyó un pozo para regar los naranjos y las calles circundantes se empedraron con canto rodado. Con estas mejoras, se buscaba emular los jardines europeos, agregando un quiosco para la retreta, lo que acentuó su carácter de espacio social.
En 1872, la plaza fue iluminada con faroles de kerosén, y se concretó un segundo jardín, al que se sumaron 50 bancos de hierro y madera. También se instalaron dos “calesitas”. A principios del siglo XX, Salta mostraba un dinamismo creciente. En 1906, se comenzaron a pavimentar las calles céntricas con adoquines de madera, y la llegada de cables y postes de teléfono, energía eléctrica y tranvías a caballo, aportaron un toque de modernidad al paisaje. La actividad se concentraba alrededor de la plaza, con billares, cafés, confiterías, hoteles, comercios, viviendas y bazares.
Un hito importante fue en 1913, cuando se demolió la pirámide en la Plaza 9 de Julio para dar lugar al Monumento al Gral. Arenales. A este se sumó la artística Fuente de las Tres Gracias, de fundición francesa, como atractivo especial. La plaza se consolidó como un selecto paseo para la élite salteña, amenizado por la orquesta que tocaba música clásica en la retreta los sábados al atardecer y los domingos a la salida de misa. Las obras arquitectónicas que se emprendieron para una sociedad liberal y diferenciada tendieron al historicismo, “a la europea” y con carácter monumental.

El siglo XXI encuentra a Salta comprometida con la protección de su rico patrimonio. En 2006, la Ley Provincial N° 7418 marcó un precedente nacional al establecer un marco legal para la preservación, salvaguarda y promoción del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico provincial. Esta ley protege diversas categorías, muchas de las cuales se manifiestan en y alrededor de la Plaza 9 de Julio:
- Sitios o Lugares Históricos: Espacios vinculados a acontecimientos pasados de valor histórico, arquitectónico o artístico.
- Monumentos: Obras singulares (arquitectónicas, escultóricas, etc.) que sobresalen por su valor histórico, social o artístico, dentro de un entorno de protección.
- Conjunto o Grupo de Construcciones, Áreas: Zonas con valor arquitectónico y/o artístico por su unidad o integración con el paisaje, incluyendo cascos históricos, centros, barrios o sectores urbanos que conforman una unidad de alto valor social y cultural.
- Jardines Históricos y Arbolado Público: Ordenaciones humanas de elementos naturales con valores estéticos, paisajísticos o botánicos que ilustran la evolución histórica.
- Espacios Públicos: Plazas, plazoletas, boulevares, etc., cuyo valor reside en su homogeneidad tipológica espacial y la presencia de edificios históricos de calidad, ofreciendo condiciones para el uso social pleno.
Actualmente, la Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico Urbanístico (CoPAUPS) juega un rol crucial en la protección de este patrimonio, identificando, declarando y regulando su conservación.
Edificios Principales Alrededor de la Plaza 9 de Julio
La plaza está flanqueada por importantes edificios que reflejan su centralidad histórica y funcional:
- Catedral Basílica
- Banco Macro (ocupando un edificio histórico)
- Teatro Provincial “Juan Carlos Saravia”
- Hotel Colonial
- Hotel Regidor
- Cabildo Histórico
- Centro Cultural América (en el antiguo edificio del Hotel Salta)
- Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM)
Patrimonio Escultórico
Dos obras escultóricas destacan en la plaza, enriqueciendo su valor artístico e histórico:
- Monumento al Gral. Arenales: Realizado en bronce por el escultor argentino Arturo Dresco en 1919. Es un bronce ecuestre del prócer, realzado en su base por figuras femeninas que representan a la Nación y a las catorce Provincias Unidas del Río de la Plata de la época.
- Fuente de las Tres Gracias: Una fuente de hierro fundido de origen francés, ubicada en el centro oeste de la plaza. Su base octogonal presenta elementos decorativos e inscripciones de su fundación original. La composición incluye un grupo de niños, tres figuras femeninas con túnicas tomadas de las manos y una sucesión de platos con figuras de animales, decorados con galones.
Evolución de la Plaza 9 de Julio a Través del Tiempo
| Siglo | Nombre(s) Principal(es) | Características y Usos Destacados | Edificios Principales (Época) |
|---|---|---|---|
| XVI - XVII | Plaza Mayor / Plaza de Armas | Espacio de tierra, simple, mercado, paradas militares, ceremonias, ejecuciones. Impacto de sismo de 1692. | Iglesia Matriz, Cabildo. |
| XVIII | Plaza Mayor | Mejora arquitectónica en el entorno, espacio más social, bullfights, teatro. Inicio de expansión urbana. | Edificios “coloniales” consolidados (Cabildo, Iglesia Matriz, etc.). |
| XIX | Plaza Mayor / Plaza 9 de Julio | Transición, pausa por guerras de independencia, lenta recuperación. Transformación física: nivelación, naranjos, diagonales, verjas, iluminación (kerosene), bancos, quiosco, pirámide, adoquines. Se consolida como paseo social. | Cabildo, edificios gubernamentales, inicios de hoteles y comercios. |
| XX | Plaza 9 de Julio | Dinamismo, modernización (pavimento, servicios), intensa actividad comercial y social. Incorporación del Monumento a Arenales y Fuente Tres Gracias. Paseo selecto. | Catedral Basílica, Cabildo, Teatro, Hoteles, Bancos, Comercios. |
| XXI | Plaza 9 de Julio | Centro histórico, cultural y turístico. Espacio protegido por ley de patrimonio. Mantiene funciones sociales y cívicas. | Catedral Basílica, Cabildo Histórico, MAAM, Centro Cultural América, Teatro Provincial, Hoteles, Bancos. |
Preguntas Frecuentes sobre el Centro de Salta
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre el corazón de Salta:
¿Cómo se llama el centro principal de Salta capital?
El centro principal, el corazón de Salta capital, es la Plaza 9 de Julio.
¿Cuándo se fundó Salta y cuál fue el punto de partida?
Salta fue fundada el 16 de abril de 1582 por Don Hernando de Lerma. El punto de partida para su trazado fue el cuadro de la Plaza Mayor, hoy Plaza 9 de Julio.
¿Qué edificios importantes rodean la Plaza 9 de Julio?
Alrededor de la plaza se encuentran edificios emblemáticos como la Catedral Basílica, el Cabildo Histórico, el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), el Centro Cultural América, el Teatro Provincial Juan Carlos Saravia, entre otros.
¿Qué monumentos destacados hay en la plaza?
En la Plaza 9 de Julio se destacan el Monumento al General Martín Miguel de Güemes (aunque el texto menciona a Arenales en la plaza, Güemes está cerca y es central para Salta, pero basándonos estrictamente en el texto proporcionado, los mencionados son el Monumento al Gral. Arenales y la Fuente de las Tres Gracias). El texto menciona el Monumento al Gral. Arenales y la Fuente de las Tres Gracias.
¿Cómo ha cambiado la plaza a lo largo de la historia?
La plaza ha evolucionado de ser un simple espacio de tierra para usos militares y de mercado en sus inicios, a un centro social, cultural y cívico. Ha experimentado transformaciones físicas con la incorporación de jardines, iluminación, monumentos y mejoras en su entorno arquitectónico a lo largo de los siglos.
¿Qué ley protege el patrimonio de Salta?
El patrimonio arquitectónico y urbanístico de la provincia de Salta, incluyendo el centro histórico, está protegido principalmente por la Ley Provincial N° 7418, promulgada en el año 2006.
La Plaza 9 de Julio no es solo un espacio físico en el centro de Salta; es un compendio vivo de su historia, un lugar donde el pasado colonial y las transformaciones de los siglos posteriores convergen, ofreciendo a locales y visitantes un vistazo al alma de esta hermosa ciudad del norte argentino.
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