24/11/2002
El mundo de la pastelería industrial nos ofrece productos que se vuelven icónicos, parte de nuestra infancia y de la cultura popular. Uno de ellos, sin duda, ha sido el famoso pastelito de chocolate de Bimbo, conocido por generaciones con un nombre particular que, con el tiempo, fue motivo de debate y, finalmente, de un cambio significativo.

Este pastelito, que muchos aún recuerdan como 'Negrito', ha pasado por una transformación no solo en su denominación, sino también en la percepción pública de su composición. Aunque su sabor y apariencia siguen siendo reconocibles, entender su historia y sus ingredientes revela aspectos interesantes sobre la industria alimentaria y la evolución de las marcas.

- El Sonado Cambio de Nombre: De Negrito a Nito
- Una Mirada Profunda a su Composición: La Radiografía Nutricional
- La Larga Lista de Ingredientes y Aditivos Controversiales
- Marketing Dirigido a Niños y Etiquetado Poco Claro
- Origen del Pastelito
- Implicaciones para la Salud y Alternativas
- Preguntas Frecuentes sobre Nito (Ex-Negrito)
El Sonado Cambio de Nombre: De Negrito a Nito
Durante décadas, este pastelito fue inseparable de su nombre original. Sin embargo, a finales de 2013, Grupo Bimbo anunció un cambio que generó mucha conversación: el 'Negrito' pasaría a llamarse 'Nito'. Este cambio se hizo oficial alrededor del 18 de noviembre de 2013.
Las razones detrás de esta decisión fueron variadas. Por un lado, existía un debate creciente sobre la corrección política y si el nombre original podía considerarse discriminatorio. Aunque la empresa no lo declaró explícitamente como la única causa, se manejó la idea de que buscaban adelantarse a posibles controversias relacionadas con los derechos humanos.
Pero quizás la razón más pragmática y de peso fue la estrategia de expansión internacional de Bimbo. Para conquistar mercados como el de Estados Unidos, un nombre más neutro e inocuo como Nito facilitaba la entrada sin generar fricciones culturales o malentendidos. El cambio se presentó a través de una campaña en redes sociales y un concurso para elegir el nuevo nombre, donde Nito resultó ganador frente a otras opciones como Funky, Choko, Rulos y Afro.
Este movimiento estratégico demostró cómo las marcas, incluso las más arraigadas, deben adaptarse a los nuevos tiempos y a las sensibilidades globales para seguir creciendo.
Una Mirada Profunda a su Composición: La Radiografía Nutricional
Más allá del nombre, lo que realmente define a un producto alimenticio son sus ingredientes y su valor nutricional. Un análisis detallado de este pastelito, basado en información de principios de la década de 2010 (aunque las formulaciones pueden variar ligeramente con el tiempo), revela datos importantes sobre lo que consumimos.
Estamos hablando de un producto ultraprocesado, una categoría que se caracteriza por tener una larga lista de ingredientes, a menudo incluyendo aditivos, saborizantes y colorantes, y por ser bajos en nutrientes esenciales como fibra.

Un solo paquete de este pastelito (aproximadamente 62 gramos) contenía, según análisis de la época:
- Azúcar: Alrededor de 21.3 gramos, equivalente a poco más de cuatro cucharadas cafeteras. Esto representaba el 34% de las calorías totales del producto.
- Grasa: 10 gramos, equivalentes a dos cucharadas cafeteras.
- Calorías: Aproximadamente 252 calorías por paquete.
- Fibra: Apenas 0.8 gramos, una cantidad insignificante comparada con la recomendación diaria para niños (aproximadamente 19 gramos).
La conclusión es clara: el pastelito, tanto Negrito como Nito, es básicamente una mezcla de azúcar y grasa con una gran cantidad de aditivos. El 57% de sus carbohidratos disponibles son azúcares puros, y el resto es harina refinada, que metabólicamente se comporta de forma similar al azúcar.
El Impacto del Azúcar y la Grasa
El alto contenido de azúcar es particularmente preocupante, especialmente considerando que la publicidad de este producto a menudo se dirige a niños. Para un niño, un solo pastelito puede cubrir entre el 85% y el 142% de la cantidad máxima tolerada de azúcar diaria, según recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón (tres a cinco cucharadas cafeteras para todo un día). El consumo habitual de productos tan altos en azúcar y grasa aumenta significativamente el riesgo de padecer obesidad, síndrome metabólico y diabetes.
La Larga Lista de Ingredientes y Aditivos Controversiales
Uno de los aspectos más llamativos de este pastelito es la cantidad de ingredientes que lo componen: ¡hasta 50 diferentes! Esto es un claro indicador de que es un producto ultraprocesado, muy alejado de un alimento natural.
Entre la extensa lista, destacan varios aditivos que han sido objeto de preocupación:
- Colorantes artificiales: Rojo 40, Amarillo 5 (tartrazina), Amarillo 6, Azul 1. Estos colorantes han sido asociados con cambios de conducta y déficit de atención e hiperactividad en niños.
- Colorante caramelo III: Este colorante se elabora con sulfuros que, al calentarse, pueden producir 2-metilimidazol (2-MI), una sustancia que algunos estudios han relacionado con el cáncer.
- Cloruro de amonio: Utilizado como ingrediente en la masa del pan. Aunque la FDA lo ha declarado seguro para ciertos usos (como empaquetado), su ingesta en dosis elevadas podría provocar náuseas, vómitos o acidosis.
La presencia de múltiples tipos de endulzantes (azúcar mencionada dos veces, glucosa, maltodextrina) y la combinación de harina refinada con grasa y aditivos refuerzan la idea de que este producto ofrece muy poco valor nutricional y sí varios componentes potencialmente problemáticos.
Marketing Dirigido a Niños y Etiquetado Poco Claro
A pesar de su compleja composición, el pastelito (Negrito/Nito) ha sido comercializado de manera muy efectiva, a menudo apelando directamente al público infantil. El empaque es llamativo, con colores brillantes y la imagen de una caricatura de un niño sonriente, presentando el producto de forma atractiva.
Sin embargo, el etiquetado ha sido criticado por dificultar que los consumidores tomen decisiones informadas. La información nutricional y la lista de ingredientes, aunque presentes, a menudo se imprimen con letras sumamente pequeñas, colores que dificultan la lectura (como texto café sobre un fondo transparente o del mismo color del panecillo) y en ubicaciones poco visibles.
Esta falta de claridad en el etiquetado, especialmente en productos dirigidos a niños, contraviene el espíritu de las normativas que buscan garantizar que la información no induzca a error y sea fácilmente accesible y comprensible para los consumidores.

Origen del Pastelito
La historia de este pastelito se remonta a la década de 1970. Según relatos internos de Bimbo, la idea surgió en 1973 en la planta de Santa María Insurgentes. José Luis Aragón Cruz, un supervisor, tomó dos piezas del pan utilizado para las 'Medias Noches' (pan de hot dog) y sugirió: “Éstos, cubiertos de chocolate, serían unos sabrosos panes negritos”. Así nació la idea de este popular pastelito.
Se lanzó oficialmente, o re-lanzó, en la década de 1970, muchos años después de otros productos icónicos de Marinela/Bimbo como el Gansito, que aparecieron por primera vez en 1957 junto con el primer 'Negrito' (que, curiosamente, fue descontinuado y este es un producto posterior con el mismo nombre) y el Bombonete.
Implicaciones para la Salud y Alternativas
Dada su composición (alto en azúcar, grasa, aditivos y bajo en fibra y micronutrientes), el consumo habitual de este tipo de productos no es recomendable, especialmente para niños.
Forman parte de una "dieta occidental" caracterizada por el alto consumo de productos ultra industrializados, que contribuye a la epidemia de obesidad y enfermedades crónicas. No se trata simplemente de una "decisión personal", sino también de la disponibilidad, el marketing agresivo y, a menudo, la información nutricional poco clara.
Si bien un pastelito ocasional como postre no causará daño, su consumo regular desplaza alimentos nutritivos de la dieta y expone al organismo a cantidades elevadas de componentes poco saludables.
Como alternativa más saludable para un postre esporádico, se sugiere un pastel casero de chocolate (hecho con cacao real) en porciones pequeñas. Preparar postres en casa permite controlar los ingredientes, reducir la cantidad de azúcar y grasa, y evitar los aditivos artificiales presentes en los productos ultraprocesados.

Preguntas Frecuentes sobre Nito (Ex-Negrito)
¿Por qué el Negrito Bimbo cambió de nombre a Nito?
El cambio de nombre, realizado en 2013, obedeció principalmente a dos razones: por un lado, evitar controversias relacionadas con el nombre original, que algunos consideraban discriminatorio; por otro, y de manera estratégica, facilitar la entrada y aceptación del producto en mercados internacionales como el de Estados Unidos, donde un nombre más neutro era preferible.
¿El Nito es saludable?
Según análisis nutricionales, el Nito (anteriormente Negrito) es un producto ultraprocesado con alto contenido de azúcar y grasa, bajo en fibra y con una larga lista de aditivos, incluyendo colorantes artificiales asociados a problemas de salud. No se considera un producto saludable para el consumo habitual, especialmente en niños.
¿Cuánta azúcar contiene un Nito?
Un solo paquete de Nito contiene aproximadamente 21.3 gramos de azúcar, lo que equivale a poco más de cuatro cucharadas cafeteras. Esta cantidad supera la ingesta máxima recomendada de azúcar diaria para un niño en un solo paquete.
¿Contiene aditivos problemáticos?
Sí, el Nito contiene varios aditivos que han generado preocupación, como colorantes artificiales (Rojo 40, Amarillo 5, Amarillo 6, Azul 1) asociados a hiperactividad en niños, Colorante Caramelo III (relacionado con subproductos potencialmente cancerígenos) y Cloruro de Amonio.
¿Cuándo se creó el pastelito Negrito/Nito?
La idea del pastelito, tal como lo conocemos hoy, surgió en 1973 en una planta de Bimbo, a partir de una sugerencia para cubrir panes de Medias Noches con chocolate.
| Característica | Nito (por paquete ~62g) | Recomendación (ej. niños) |
|---|---|---|
| Azúcar | ~21.3 g (4+ cucharadas) | 3-5 cucharadas/día máximo |
| Grasa | ~10 g (2 cucharadas) | Varía según edad/dieta |
| Fibra | 0.8 g | ~19 g/día |
| Ingredientes | ~50 | Idealmente pocos (<5) |
| Valor Nutricional | Bajo/Nulo | Alto en vitaminas, minerales, fibra |
| Ultraprocesado | Sí | No |
En conclusión, el viaje de Negrito a Nito es una historia de adaptación de marca en un mundo cambiante. Sin embargo, más allá del nombre, su composición nutricional lo posiciona firmemente como un producto de consumo ocasional, invitándonos a reflexionar sobre nuestras elecciones alimentarias y la importancia de una dieta equilibrada, especialmente para los más pequeños.
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