¿Cómo comenzaron los besos?

El Origen Milenario del Beso Humano

17/05/2021

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El beso, ese acto tan cargado de significado, ha sido inmortalizado en innumerables formas de arte, desde la pintura hasta el cine. Quién no recuerda la icónica colección de besos censurados en la película italiana *Nuovo Cinema Paradiso*, un legado de pasión y diversidad que un proyeccionista dejó a un joven aprendiz. Esta escena nos invita a reflexionar sobre la omnipresencia del beso en la experiencia humana.

Pero más allá de su representación artística o su significado emocional en nuestras vidas modernas, surge una pregunta fundamental: ¿cuándo y cómo comenzó realmente el acto de besar, especialmente en un contexto romántico o sexual? La búsqueda de la primera evidencia documentada de un beso nos lleva a un viaje a través de la historia y la arqueología, desafiando incluso algunas creencias previas sobre sus orígenes.

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Las Primeras Evidencias Documentadas del Beso

Durante mucho tiempo, se ha sugerido que la primera evidencia escrita del beso provenía de la India, datada alrededor del año 1500 antes de nuestra era. Esta teoría planteaba que la práctica del beso se había extendido desde allí a otras partes del mundo a través de un proceso de difusión cultural.

Sin embargo, una investigación más reciente, publicada en la revista *Science* el 18 de mayo, bajo el título «The ancient history of kissing», ha arrojado nueva luz sobre esta cuestión. Este estudio, que examina cuidadosamente las referencias textuales antiguas, sugiere que la historia del beso documentado es significativamente más antigua de lo que se creía anteriormente y que no tiene un único punto de origen en tiempos históricos.

El artículo destaca que se han pasado por alto numerosas pruebas del acto de besar en textos provenientes de Mesopotamia y Egipto que datan de al menos 2500 años antes de nuestra era. Esto significa que las referencias al beso son al menos mil años más antiguas de lo que sugerían las investigaciones centradas únicamente en la India. En estas antiguas fuentes mesopotámicas, que incluyen textos sumerios y acadios, se narran historias que mencionan besos tanto entre deidades en mitos como entre personas comunes en la vida cotidiana.

La existencia de estas referencias tan antiguas en Mesopotamia y Egipto pone en tela de juicio la teoría de la difusión desde la India como el punto de partida histórico documentado del beso. En cambio, sugiere que el acto de besar ya era una práctica conocida y registrada en diversas culturas antiguas de manera independiente o a través de interacciones tempranas de las que aún no tenemos un panorama completo.

El Beso en la Antigüedad: Más Allá del Romance

Es crucial entender que el término 'beso' no se refería exclusivamente al acto romántico o sexual en las culturas antiguas, al igual que hoy en día. El contexto y el propósito del beso variaban ampliamente.

En Mesopotamia, los textos antiguos revelan diferentes tipos de besos. Existía, por ejemplo, un beso de sumisión o respeto, como el acto de besar los pies de un gobernante o una figura de autoridad. Este tipo de beso no tenía connotaciones afectivas o sexuales, sino que era un gesto de reverencia y subordinación.

Los textos más antiguos que mencionan besos, datados antes del 2500 antes de nuestra era, a menudo se encuentran en contextos mitológicos y religiosos. Describen interacciones entre dioses, incluyendo relaciones sexuales y besos, lo que indica que el beso era un concepto familiar en el imaginario cultural y espiritual de la época.

Siglos después de estas primeras menciones en textos mitológicos, comenzaron a aparecer documentos de carácter más privado, como cartas personales o textos legales relacionados con la vida familiar y las relaciones interpersonales. Es en estos documentos donde se encuentran referencias al beso en un contexto sexual o afectivo entre individuos.

Esto sugiere que, si bien el beso tenía usos rituales o de respeto desde muy temprano, el beso como expresión de afecto o deseo sexual también estaba presente en la sociedad, aunque quizás documentado más tardíamente en registros no oficiales.

¿Un Acto Universal? La Diversidad Cultural del Beso

Una de las ideas más sorprendentes que surge de la investigación antropológica es que el beso sexual o romántico, a pesar de su prevalencia en muchas partes del mundo hoy en día, no es un acto universal en todas las culturas humanas.

Existen sociedades donde el beso boca a boca con connotaciones románticas o sexuales simplemente no se practica. Las expresiones de afecto o deseo toman otras formas, como frotarse la nariz, olerse mutuamente o simplemente no implican el contacto directo de los labios de esta manera.

Por otro lado, el beso entre padres e hijos, como una expresión de cuidado y afecto filial, parece ser mucho más común y quizás universal o casi universal en las sociedades humanas. Esto podría sugerir diferentes orígenes o propósitos evolutivos para los distintos tipos de besos.

Los investigadores han observado que la práctica del beso romántico tiende a ser más común en sociedades grandes y estratificadas, donde las personas interactúan con una mayor diversidad de individuos y, por lo tanto, necesitan métodos más eficientes para evaluar posibles parejas o establecer vínculos rápidos. En contraste, en comunidades más pequeñas y cohesionadas, donde las relaciones están preestablecidas y la elección de pareja puede seguir reglas diferentes, el beso romántico podría ser menos relevante o inexistente.

La Ciencia del Beso: Salud, Biología y Evolución

El acto de besar no es solo un fenómeno cultural o emocional; también tiene implicaciones biológicas y de salud. Los antiguos textos mesopotámicos no solo mencionaban el acto de besar, sino que también reconocían su papel en la propagación de enfermedades.

Esta conexión entre besarse y la transmisión de patógenos es algo que la ciencia moderna ha confirmado. El intercambio de saliva durante un beso puede facilitar la transmisión de virus y bacterias.

Un estudio citado en la investigación de *Science* sugiere una posible conexión aún más profunda y antigua entre el beso y la transmisión de microorganismos. Se ha encontrado evidencia de la bacteria *Methanobrevibacter oralis*, comúnmente presente en la boca, tanto en restos de Neandertales como de humanos modernos. Dado que esta bacteria se transmite por la saliva, una posible vía de transmisión entre estas dos especies humanas arcaicas podría haber sido el beso, aunque los autores también señalan que compartir alimentos es otra posibilidad.

Esta hipótesis, aunque especulativa, abre la puerta a la fascinante idea de que el acto de besar podría tener raíces que se extienden cientos de miles de años atrás, mucho antes de cualquier registro escrito.

Desde una perspectiva biológica y evolutiva, el beso también se ha interpretado como una herramienta para evaluar la compatibilidad genética o de salud de una pareja potencial. El aliento, el sabor y el olor de la saliva pueden proporcionar pistas subconscientes sobre el estado de salud o incluso la composición genética de una persona. Además, el beso está intrínsecamente ligado a la excitación sexual, un componente clave en la reproducción y la transmisión de genes.

Por lo tanto, el beso, en su forma romántica o sexual, podría haber evolucionado, al menos en parte, como un mecanismo para facilitar la elección de pareja y el cortejo.

El Beso Hoy: Formas y Significados Modernos

En el mundo contemporáneo, el beso se manifiesta en una asombrosa variedad de formas y con múltiples significados. Desde el simple 'piquito' que apenas roza los labios, hasta el beso apasionado y profundo, la forma de besar puede comunicar diferentes grados de afecto, deseo o familiaridad.

Como el poeta Agustín Lara describió en su canción 'Farolito', un beso puede ser "friolento, travieso, amargo y dulzón", capturando la complejidad de las emociones que puede evocar.

Más allá de la técnica, el lugar donde se da un beso también puede estar cargado de simbolismo en muchas culturas:

  • Beso en la mano: A menudo asociado con la cortesía, el respeto o la galantería. Puede significar ternura o el deseo de agradar.
  • Beso en el cuello: Ampliamente considerado un signo de pasión y deseo sexual. Sugiere una atracción intensa.
  • Beso en la oreja: Puede interpretarse de diversas maneras, a menudo asociado con el juego, la intimidad o incluso la picardía. En algunos contextos, como se mencionaba en la información inicial, podría sugerir un sentimiento menos genuino o un deseo de 'jugar'.
  • Beso en la frente: Típicamente un signo de afecto protector, cuidado, respeto o bendición. Común entre padres e hijos, o entre amigos cercanos.
  • Beso en la mejilla: Una forma común de saludo o despedida en muchas culturas, indicando amistad, parentesco o cortesía.
  • Beso en los labios (cerrados): Puede ser un saludo formal, un signo de afecto suave o el inicio de un beso más profundo.
  • Beso en los labios (abiertos/francés): Generalmente asociado con el romance, la pasión y la intimidad sexual.

Como dijo supuestamente la actriz Ingrid Bergman, "Un beso es un adorable truco que la naturaleza inventó para dejar de hablar cuando las palabras están de más". Esta cita encapsula perfectamente la capacidad del beso para comunicar lo inefable, para expresar emociones y deseos que van más allá del lenguaje verbal.

Preguntas Frecuentes sobre el Origen del Beso

¿Cuándo se documentó el primer beso?
Las evidencias textuales más antiguas conocidas del acto de besar provienen de Mesopotamia y Egipto, datando de al menos 2500 años antes de nuestra era, más de mil años antes de las referencias encontradas en la India.
¿El beso romántico es universal en todas las culturas?
No, el beso romántico o sexual no es universal. Existen sociedades donde no se practica, mientras que el beso entre padres e hijos parece ser mucho más común a nivel mundial.
¿Por qué besamos? ¿Tiene algún propósito biológico?
Sí, desde una perspectiva biológica, el beso puede servir para evaluar la compatibilidad de una pareja potencial (a través del olor, sabor, etc.) y está ligado a la excitación sexual, facilitando la reproducción.
¿Se besaban los Neandertales?
Existe evidencia indirecta, como la presencia compartida de ciertas bacterias transmitidas por la saliva entre Neandertales y humanos modernos, que sugiere que podrían haberse besado, aunque también es posible que la transmisión ocurriera por otras vías como compartir comida.
¿El beso siempre ha tenido un significado romántico?
No, en la antigüedad el beso tenía diversos significados, incluyendo gestos de respeto o sumisión (como besar los pies), además de su uso en contextos mitológicos y, posteriormente, en relaciones personales afectivas o sexuales.

En conclusión, el beso, ese acto tan simple y a la vez tan complejo, tiene una historia profundamente arraigada en la experiencia humana, extendiéndose mucho más atrás de lo que comúnmente se creía. Desde las tablillas de arcilla de Mesopotamia hasta las pantallas de cine modernas, el beso ha evolucionado en forma y significado, pero siempre ha mantenido su poder único para conectar a las personas, ya sea por afecto, respeto, deseo o simplemente como un 'adorable truco' de la naturaleza.

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