04/07/2017
Desde nuestra infancia, hemos escuchado y utilizado la expresión "la frutilla del postre" para referirnos a ese detalle culminante, ese elemento excepcional que corona un evento, una reunión o cualquier acontecimiento, haciéndolo memorable. Y no es casualidad que sea esta pequeña y vibrante fruta la que protagonice dicho refrán. La frutilla, con su inconfundible aroma y su sabor dulce y ligeramente ácido, evoca inmediatamente sensaciones de frescura y deleite, especialmente durante las estaciones cálidas de primavera y verano, aunque afortunadamente hoy podemos encontrarla en los mercados durante gran parte del año.
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Esa perfección que parece natural en cada bocado es, en realidad, el resultado de un esfuerzo constante y dedicado. Detrás de las frutillas que adornan nuestros postres y nos hacen agua la boca, hay un arduo trabajo de fitomejoramiento. Científicos y técnicos aplican la tecnología genética más avanzada para desarrollar variedades que no solo sean deliciosas, sino también resistentes, productivas y visualmente atractivas. Es un proceso fascinante que ha transformado una simple baya silvestre en la reina indiscutible de la pastelería y los postres.

- Un Viaje a Través del Tiempo y el Océano: Los Orígenes de la Frutilla Moderna
- La Frutilla: Un Motor Económico en Argentina
- El Arte del Fitomejoramiento Moderno
- Más Allá del Sabor: Los Beneficios Nutricionales de la Frutilla
- ¿Sabías Que...? Curiosidades sobre la Frutilla
- Preguntas Frecuentes sobre la Frutilla y los Postres
- La Frutilla: Un Tesoro de la Naturaleza y la Ciencia
Un Viaje a Través del Tiempo y el Océano: Los Orígenes de la Frutilla Moderna
La frutilla que conocemos y amamos hoy en día, la Fragaria x ananassa, no es una especie que creció espontáneamente con todas sus virtudes. Es un híbrido cultivado, nacido del cruce estratégico entre especies silvestres provenientes de lados opuestos del Atlántico. Por un lado, las frutillas silvestres americanas, conocidas por su resistencia, y por otro, las frutillas europeas, que aportaban otras características valiosas.
Este cruce dio como resultado una fruta superior en muchos aspectos: mayor rendimiento por planta, un tamaño de fruto considerablemente más grande que sus ancestros silvestres, un sabor más intenso y complejo, un aroma más pronunciado y, crucialmente para su comercialización, una mejor conservación post-cosecha. Es la combinación perfecta de rusticidad y delicadeza.
De la Medicina al Jardín Ornamental
El nombre científico del género, Fragaria, proviene del latín fragrans, que significa fragancia, un claro indicativo de una de sus cualidades más apreciadas desde tiempos remotos. Los primeros registros escritos que mencionan el uso de la frutilla datan de los años 23-79 de nuestra era, en los textos del naturalista romano Plinio el Viejo, quien la describía principalmente por sus propiedades medicinales.
No fue hasta el siglo XIV que se documenta el cultivo de Fragaria vesca, la frutilla del bosque, en los jardines de Francia. Inicialmente, era valorada más como una planta ornamental por sus delicadas flores blancas y su follaje. Sin embargo, con el tiempo, el interés se desplazó hacia el consumo de sus pequeños pero sabrosos frutos.
Mientras tanto, en América, los colonos del norte cultivaban Fragaria virginiana, una especie silvestre adaptada a climas fríos y condiciones de sequía. Esta variedad llegó a Europa a principios del siglo XVII. Siglos después, en el XVIII, exploradores encontraron en Chile una frutilla silvestre con frutos notablemente más grandes, a la que denominaron Fragaria chiloensis. Paralelamente, en Rusia y otras partes de Europa, se cultivaba Fragaria moschata, conocida como frutilla almizclada por su peculiar sabor, que algunos asocian con la uva moscatel.
El Encuentro que Cambió la Historia de la Frutilla
El punto de inflexión que llevó a la frutilla moderna ocurrió en 1714. Un ingeniero militar francés, Amédée-François Frézier (¡sí, su apellido curiosamente relacionado con la fruta!), regresó a Francia tras una expedición por Perú y Chile. Consigo trajo cinco plantas de Fragaria chiloensis, las frutillas de frutos grandes que había encontrado en Chile.
Una de estas plantas fue regalada al director del Jardín Real de París. La planta de Frézier tenía la particularidad de poseer solo flores femeninas, mientras que las plantas de Fragaria virginiana que ya se encontraban en el jardín tenían flores masculinas. Esta casualidad facilitó una hibridación natural entre ambas especies. La descendencia resultante de este cruce mostró características excepcionales: frutos de gran tamaño, forma atractiva y color intenso. Así nació, casi por accidente, la Fragaria x ananassa, el ancestro directo de prácticamente todas las variedades de frutilla que consumimos hoy. Este evento marcó el inicio formal del fitomejoramiento de la frutilla, buscando potenciar y estabilizar estas nuevas y deseables características.

La Frutilla: Un Motor Económico en Argentina
Más allá de su rica historia y su papel en la pastelería, la frutilla tiene una gran importancia económica en países como Argentina. Considerada un símbolo de belleza, amor y fertilidad en la antigüedad grecorromana, hoy es sinónimo de trabajo y generación de divisas.
Su cultivo representa una economía regional vital para varias provincias argentinas, destacándose Santa Fe, Tucumán, Buenos Aires, Jujuy y Corrientes. La producción se destina tanto al mercado en fresco, llegando directamente a verdulerías y hogares, como a la industria. Es un ingrediente clave en la fabricación de productos lácteos como yogures y helados, en la elaboración de golosinas y mermeladas, y fundamentalmente, para el congelado con fines de exportación.
Números que Hablan de su Importancia
Para entender la magnitud del cultivo de frutilla en Argentina, veamos algunos datos:
- Se cultivan aproximadamente 1.500 hectáreas a nivel nacional.
- La producción anual ronda las 50 mil toneladas.
- Las provincias de Santa Fe, Tucumán y Buenos Aires concentran cerca del 70% de esta producción.
- El consumo interno per cápita es de alrededor de 1 kg por año.
- Coronda, en la provincia de Santa Fe, es reconocida como la capital nacional de la frutilla, aportando el 85% de la producción provincial.
- Tucumán destaca en el procesamiento, congelando el 70% de su producción.
- Se exportan anualmente unas seis mil toneladas de frutillas congeladas, siendo Estados Unidos y Brasil los principales destinos.
- El cultivo intensivo de frutilla es mano de obra dependiente, requiriendo entre 12 y 15 trabajadores por hectárea durante la cosecha.
El Arte del Fitomejoramiento Moderno
El éxito de la frutilla moderna no se debe solo a la hibridación inicial. Los programas de fitomejoramiento han evolucionado enormemente, trabajando constantemente para perfeccionar la planta y su fruto. Los objetivos son variados y responden tanto a las necesidades de los productores como a las demandas del mercado y los consumidores.
Entre las características clave que buscan mejorar los fitomejoradores se encuentran:
- Aumentar el rendimiento por planta, logrando más frutos con la misma superficie cultivada.
- Desarrollar variedades con mayor resistencia o tolerancia a las plagas y enfermedades que afectan al cultivo.
- Lograr una mejor adaptación a diversas condiciones climáticas, tipos de suelo y sistemas de cultivo (campo abierto, invernaderos, cultivo sin suelo).
- Modificar los hábitos de crecimiento de la planta para facilitar la recolección manual, por ejemplo, que los frutos se encuentren más expuestos y lejos del follaje.
- Extender la temporada de producción, buscando variedades que fructifiquen durante el mayor tiempo posible.
- Mejorar las condiciones organolépticas: sabor, aroma, dulzura y acidez.
- Obtener frutos de tamaño grande y uniforme, lo que facilita su manejo y comercialización.
- Incrementar la firmeza de los frutos para reducir el daño durante la recolección y el transporte.
- Desarrollar colores de fruta específicos para satisfacer nichos de consumo o preferencias estéticas.
- Potenciar el contenido de micronutrientes y mejorar su biodisponibilidad.
Una de las clasificaciones importantes en el fitomejoramiento de frutilla se basa en su respuesta al fotoperíodo (la cantidad de horas de luz diarias) para iniciar la floración. Existen cultivares de "días cortos", que florecen cuando los días empiezan a acortarse, típicamente a finales del verano y en otoño. Por otro lado, los cultivares de "días largos" florecen a medida que los días se alargan y la temperatura aumenta, generalmente en primavera y verano.
Además, se han desarrollado variedades de "día neutro", que son insensibles al fotoperíodo. Esta característica es una gran ventaja, ya que permite extender el calendario de cosecha por cuatro meses o más, aprovechando múltiples floraciones y resultando en un mayor rendimiento total. Esta innovación ha sido clave para la disponibilidad de frutillas frescas fuera de su temporada tradicional.
Instituciones de renombre mundial, como la Universidad de California, Davis (UC Davis), han liderado la investigación en fitomejoramiento de frutilla desde la década de 1930. Sus programas desarrollan y liberan una gran cantidad de cultivares, muchos de ellos protegidos por patentes en EE.UU. y derechos de obtentor en otros países.
Estos cultivares son licenciados a empresas y se cultivan globalmente, incluyendo Argentina. El proceso de creación de un nuevo cultivar en estos programas es riguroso e incluye la selección de plantas parentales superiores, la realización de cruzamientos controlados y extensas pruebas de progenie. Las plantas que muestran un rendimiento excepcional en estas pruebas son clonadas (mediante técnicas in vivo o in vitro). Si estos clones mantienen su buen comportamiento en ensayos de campo a gran escala, finalmente se registran y liberan como un nuevo cultivar comercial.
En Europa, los programas de fitomejoramiento de Italia y España también han logrado posicionar variedades de alta calidad, especialmente para producciones tempranas, intermedias y tardías, muchas de las cuales también se cultivan con éxito en Argentina.

Más Números y Curiosidades
El mundo de la frutilla está lleno de datos interesantes que demuestran su diversidad y la evolución de su cultivo:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Especies de Fragaria identificadas (Asia, América, Europa) | 34 |
| Duración del viaje de las plantas de Frézier a Francia | 6 meses |
| Peso considerado para una frutilla grande | 30 gr o más |
| Cultivares de frutilla inscriptos en el RNC de INASE (Argentina) | 74 |
| Cultivares de frutilla protegidos por derechos de obtentor en RNPC de INASE (Argentina) | 42 |
| Incremento en rendimiento por hectárea (1950s a la actualidad) | De 15 ton/ha a 75 ton/ha |
Es impresionante ver cómo el fitomejoramiento ha quintuplicado el rendimiento por hectárea en apenas unas décadas, permitiendo que esta deliciosa fruta sea accesible para más personas.
Más Allá del Sabor: Los Beneficios Nutricionales de la Frutilla
La frutilla no es solo un placer para el paladar y el olfato; es también una fuente importante de nutrientes que contribuyen a una dieta saludable. Es una fruta rica en vitaminas, destacándose las del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B12), la vitamina E, la vitamina A y, sobre todo, la vitamina C. De hecho, la frutilla contiene más vitamina C por cada 100 gramos que la naranja, con aproximadamente 75 mg frente a los 50 mg de la cítrica.
Además, aporta una cantidad significativa de antioxidantes, como alfa y betacarotenos, que ayudan a proteger nuestras células del daño. En cuanto a minerales, la frutilla suma a nuestra dieta calcio, hierro, magnesio, fósforo y potasio (alrededor de 170 mg por cada 100 gr de fruta).
Para quienes cuidan su ingesta calórica, la frutilla es una excelente opción, ya que es baja en calorías (aproximadamente 33 Kcal por cada 100 gr) y contiene una cantidad moderada de azúcares libres (solo unos 4 gr por cada 100 gr), lo que resulta en una carga glucémica muy baja.
¿Sabías Que...? Curiosidades sobre la Frutilla
- Aunque comúnmente la llamamos fruta, técnicamente la frutilla es una infructescencia. Esto significa que lo que comemos es el receptáculo floral agrandado, y lo que parecen semillas en el exterior son en realidad pequeños frutos individuales llamados aquenios.
- La frutilla pertenece a la familia de las rosáceas, la misma familia botánica que incluye a frutas tan diversas como las peras, las manzanas, las almendras y las rosas.
- Contiene xilitol, un alcohol edulcorante natural que se utiliza en algunos chicles sin azúcar y que tiene propiedades laxantes si se consume en grandes cantidades.
- En Argentina, su mayor disponibilidad y mejor precio suelen concentrarse en los meses de septiembre y octubre, coincidiendo con el inicio de la primavera.
Preguntas Frecuentes sobre la Frutilla y los Postres
Es natural que surjan dudas al hablar de esta fascinante fruta, especialmente en el contexto de la pastelería. Aquí respondemos algunas preguntas comunes:
¿Qué significa realmente el dicho "la frutilla de la torta" o "la frutilla del postre"?
Esta expresión popular se utiliza para describir el mejor o más destacado elemento de un conjunto, situación o evento. Así como una frutilla puede ser el toque final perfecto que realza la presentación y el sabor de una torta o postre, "la frutilla del postre" simboliza ese detalle adicional o ese momento culminante que hace que algo sea excepcional, memorable o simplemente perfecto.
¿Cuántas calorías tiene una torta de frutilla?
Determinar las calorías exactas de una torta de frutilla es complicado, ya que depende enormemente de la receta específica. Los ingredientes principales como la harina, el azúcar, la mantequilla, los huevos, la crema batida, el tipo de relleno y la cantidad de frutillas utilizadas varían mucho. Una porción estándar de una torta de frutilla promedio podría oscilar entre las 300 y 600 calorías o incluso más, dependiendo de si lleva crema chantilly, crema pastelera, chocolate, etc. Las frutillas en sí mismas son bajas en calorías, pero los demás componentes de la torta, especialmente las grasas y azúcares añadidos, son los que aportan la mayor parte de la energía.
La Frutilla: Un Tesoro de la Naturaleza y la Ciencia
La próxima vez que disfrutes de una frutilla fresca, la añadas a un yogur, la encuentres en un helado o, por supuesto, la veas coronando una deliciosa torta, tómate un momento para apreciar no solo su exquisito sabor y aroma. Recuerda el largo viaje que ha recorrido, desde sus humildes orígenes silvestres a través de continentes, el rol clave de personajes históricos como Frézier, y el incansable trabajo de miles de fitomejoradores y productores alrededor del mundo. Son ellos quienes, con ciencia y dedicación, hacen posible que hoy tengamos acceso a frutillas más grandes, sabrosas, aromáticas y nutritivas, que verdaderamente merecen ser llamadas "la frutilla del postre", el toque final de perfección.
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