28/06/2015
En el vasto mundo de la repostería, existen nombres que evocan lugares lejanos y tradiciones exóticas. Uno de ellos es el intrigante "Pastel Ruso". Sin embargo, la realidad detrás de este delicioso postre dista mucho de las estepas siberianas o los palacios de los zares. Aunque su nombre sugiera lo contrario, el Pastel Ruso es una joya de la pastelería española, con profundas raíces en ciudades como Huesca y Bilbao, y una historia tan fascinante como su sabor.

Los Orígenes de un Nombre Engañoso
La historia del Pastel Ruso es un relato que entrelaza la realeza europea y el ingenio repostero español. Se cuenta que el origen de este postre está ligado a una celebración organizada por la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, para agasajar al Zar Alejandro II de Rusia. Aunque los detalles precisos varían según la tradición, la esencia permanece: un postre creado en España, o al menos popularizado en España, con motivo de un evento relacionado con la realeza rusa.
Esta conexión histórica explica por qué un pastel tan arraigado en la tradición aragonesa y vasca lleva un nombre que apunta hacia el este. Es una de esas maravillas de la historia culinaria que nos recuerdan cómo los eventos sociales y políticos pueden influir en la nomenclatura de nuestros platos más queridos. La Pastelería Ascaso, en Huesca, es quizás el exponente más famoso de este postre, habiendo contribuido enormemente a su popularidad nacional.
¿Qué es Exactamente el Pastel Ruso?
Más allá de su curioso nombre, el Pastel Ruso es una sinfonía de texturas y sabores delicados. En su versión más extendida y reconocida, como la de Huesca, se compone fundamentalmente de dos elementos principales:
- Bizcochos de Merengue de Almendra: Capas muy finas y crujientes, elaboradas a base de claras de huevo batidas a punto de nieve y azúcar, a las que se incorpora almendra molida. La ausencia de harina de trigo en la receta tradicional de Huesca lo convierte en un postre naturalmente sin gluten, un detalle interesante para muchos aficionados a la repostería. Estos bizcochos, a menudo llamados dacquoise, adquieren una textura etérea y se vuelven ligeramente flexibles al hidratarse con el relleno.
- Relleno Cremoso: Generalmente una mousseline o crema a base de crema pastelera, mantequilla y praliné (pasta de frutos secos caramelizados, usualmente avellanas o almendras). Esta crema aporta una riqueza y untuosidad que contrasta maravillosamente con la ligereza del merengue. El sabor a praliné es distintivo y adictivo, siendo uno de los sellos de identidad de este pastel.
El montaje es sencillo pero crucial: una capa de bizcocho, una generosa capa de relleno cremoso y otra capa de bizcocho encima. La magia ocurre durante el reposo en nevera, donde los bizcochos se hidratan, y el pastel adquiere su característica esponjosidad y cohesión.
Variaciones Regionales: Huesca vs. Bilbao
Como muchos postres tradicionales, el Pastel Ruso tiene sus interpretaciones locales. Las versiones más conocidas son la de Huesca y la de Bilbao, que, aunque comparten el nombre y la base de merengue, presentan diferencias notables.

El Clásico Pastel Ruso de Huesca
La versión de Huesca, popularizada por Pastelería Ascaso, es la que hemos descrito principalmente. Se caracteriza por:
- Bizcochos: Finas láminas de merengue con almendra molida. A veces se añade una pequeña cantidad de avellana molida y harina de trigo, pero la versión más pura es solo merengue y almendra.
- Relleno: Una mousseline rica a base de crema pastelera, mantequilla y praliné de avellanas/almendras.
- Textura: Ligera, esponjosa tras el reposo, con un delicado crujiente residual en los bordes.
- Presentación: Generalmente rectangular o cuadrada, espolvoreado generosamente con azúcar glas y a veces decorado con almendras laminadas.
- Característica Notoria: A menudo considerado sin gluten (verificando la receta específica).
El Ruso de Bilbao
El Ruso de Bilbao, aunque menos conocido a nivel nacional que su primo oscense, tiene sus propios seguidores y peculiaridades. Se diferencia principalmente en:
- Bizcochos: También de merengue, a menudo un merengue suizo, horneado a baja temperatura durante un tiempo muy prolongado (varias horas) para secarlo completamente. Esto crea una plancha de merengue muy seca y quebradiza.
- Relleno: Tradicionalmente, una crema de mantequilla elaborada con yemas, almíbar a punto de hebra y mantequilla. Es un relleno diferente a la mousseline de Huesca, más centrado en el sabor y la textura de la mantequilla.
- Textura: Más crujiente en la capa de merengue debido al secado prolongado, contrastando con la cremosidad de la mantequilla.
- Presentación: A menudo cortado en formas cúbicas o rectangulares más gruesas que la versión de Huesca.
- Característica Notoria: Comparte la base de merengue relleno, pero la composición del relleno y la textura del merengue seco lo distinguen claramente.
Ambas versiones son deliciosas y representan la evolución de un mismo concepto base en distintas tradiciones reposteras locales. La Pastelería Arrese en Bilbao es un referente para probar la versión vasca.
Elaboración del Pastel Ruso: Un Arte que Requiere Paciencia
Hacer Pastel Ruso en casa no es excesivamente complicado en cuanto a técnica, pero sí requiere tiempo y paciencia, especialmente en el horneado lento del merengue y el tiempo de reposo.
La preparación del bizcocho de merengue implica batir claras a punto de nieve firme, incorporar el azúcar gradualmente hasta obtener un merengue brillante y luego añadir suavemente la almendra molida (y otros ingredientes secos según la receta). La mezcla se extiende finamente sobre una bandeja y se hornea a temperatura moderada hasta que esté ligeramente dorada y seca. Para la versión de Bilbao, este secado puede durar muchas horas a muy baja temperatura.
El relleno varía. Para la mousseline de Huesca, se hace una crema pastelera base, se deja enfriar, y luego se bate con mantequilla en punto pomada y praliné de avellanas. Para la crema de mantequilla de Bilbao, se prepara un almíbar que se incorpora a las yemas batidas, y una vez frío, se mezcla con la mantequilla.

El montaje es directo: untar el relleno sobre una capa de bizcocho y cubrir con la otra. Lo fundamental, y algo que ambas tradiciones recalcan, es el tiempo de refrigeración. Al menos dos horas, idealmente más, para que el pastel se asiente, los sabores se fusionen y el bizcocho de merengue absorba humedad del relleno, logrando esa textura característica y suave.
Consejos para un Pastel Ruso Perfecto
Si te animas a preparar Pastel Ruso en casa, ten en cuenta estos puntos clave:
- El Merengue: Asegúrate de que las claras estén bien montadas y el azúcar bien integrado. Al incorporar los ingredientes secos (almendra, etc.), hazlo con movimientos suaves y envolventes para no bajar el aire. El horneado es crucial: debe secarse sin dorarse demasiado.
- El Relleno: La mantequilla para la mousseline debe estar a temperatura ambiente (punto pomada) para que se integre correctamente sin grumos. La crema pastelera debe estar completamente fría antes de añadir la mantequilla y el praliné.
- El Reposo: ¡No te saltes este paso! La refrigeración es fundamental para la textura final del pastel. Permite que el merengue se hidrate y el relleno se solidifique ligeramente.
- La Temperatura al Servir: Aunque se refrigera, lo ideal es comerlo a temperatura ambiente. Esto permite que la mantequilla del relleno se ablande, logrando una cremosidad óptima. Sácalo de la nevera un rato antes de servir.
- El Corte: Utiliza un cuchillo de sierra afilado para cortar las porciones, especialmente si el merengue es más seco, para evitar que se quiebre en exceso.
Preguntas Frecuentes sobre el Pastel Ruso
¿Es el Pastel Ruso realmente de Rusia?
No, a pesar de su nombre, el Pastel Ruso es un postre tradicional de España, con orígenes ligados a eventos históricos entre la realeza española y rusa.
¿Cuál es el postre ruso más popular?
La información proporcionada no indica cuál es el postre más popular de Rusia. El artículo se centra en el Pastel Ruso español.
¿El Pastel Ruso es apto para celíacos?
La versión tradicional de Huesca, hecha solo con merengue de claras, azúcar y almendra molida, es naturalmente sin gluten. Sin embargo, algunas recetas pueden añadir pequeñas cantidades de harina de trigo. Siempre verifica los ingredientes si tienes esta necesidad dietética.

¿Dónde puedo comprar el Pastel Ruso original de Huesca?
La Pastelería Ascaso en Huesca es famosa por su Pastel Ruso. También se puede adquirir online y en algunos establecimientos gourmet.
¿Es difícil hacer Pastel Ruso en casa?
No es técnicamente difícil, pero sí requiere paciencia y precisión, especialmente en la elaboración del merengue y el respeto de los tiempos de enfriamiento y reposo.
| Característica | Pastel Ruso (Huesca) | Ruso (Bilbao) |
|---|---|---|
| Base del Bizcocho | Merengue de almendra (a veces con avellana/harina) | Merengue (a menudo suizo), horneado/secado largo |
| Tipo de Relleno | Mousseline (crema pastelera + mantequilla + praliné) | Crema de mantequilla (yemas + almíbar + mantequilla) |
| Textura del Bizcocho | Fino, se hidrata y vuelve esponjoso | Seco, quebradizo (tras horneado prolongado) |
| Forma Típica | Rectangular o cuadrada, más plano | Cúbica o rectangular, más grueso |
| Sabor Predominante | Praliné, almendra, cremoso | Mantequilla, almíbar, merengue seco |
| Productor Famoso | Pastelería Ascaso | Pastelería Arrese (entre otros) |
En conclusión, el Pastel Ruso es un magnífico ejemplo de cómo un nombre puede contar una historia, aunque no sea la más obvia. Es un postre que deleita por su delicadeza, la armonía entre la ligereza del merengue y la riqueza de su relleno cremoso. Ya sea en su versión clásica de Huesca con su distintivo praliné o en la singular interpretación de Bilbao, este pastel español con nombre extranjero merece un lugar de honor en el repertorio de cualquier amante de la buena repostería. Su elaboración casera, aunque exige dedicación, recompensa con creces el esfuerzo, ofreciendo un bocado de historia y sabor.
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