25/09/2017
París, la Ciudad de la Luz, no solo cautiva por su arquitectura y arte, sino también por su inigualable escena culinaria, donde los postres ocupan un lugar de honor. Adentrarse en una pastelería parisina es embarcarse en un viaje sensorial, un torbellino de aromas y colores que hacen que la elección sea una deliciosa odisea. Si bien es difícil coronar a un solo postre como 'el más famoso', existen creaciones icónicas que son verdaderos emblemas de la repostería francesa y parísina, y que simplemente no puedes dejar de probar en tu visita.

Desde delicadas galletas de almendra hasta complejas tartas de múltiples texturas, la variedad es asombrosa. Estos postres no son solo dulces; son obras de arte comestibles que reflejan siglos de tradición, innovación y pasión por la perfección. Acompáñanos a explorar algunos de los dulces más emblemáticos de París y descubre dónde puedes degustar las versiones más sublimes.

- Macarons: Pequeñas Joyas de Color y Sabor
- Crème Brûlée: La Sencillez Elegante
- Mont Blanc: Una Cima Nevada Comestible
- Saint-Honoré: La Corona de la Pastelería
- Opera Cake: Sinfonía de Café y Chocolate
- Éclair: El Relámpago de Placer
- Paris–Brest: Homenaje Ciclista en Praliné
- Un Vistazo a las Pastelerías Icónicas de París
- Comparativa de Postres Icónicos de París
- Preguntas Frecuentes sobre los Postres Parisinos
- Conclusión
Macarons: Pequeñas Joyas de Color y Sabor
Los Macarons son, sin duda, uno de los postres franceses más reconocibles al instante, y nadie los prepara como los parisinos. Estas delicadas galletas tipo sándwich, hechas a base de claras de huevo, azúcar y harina de almendra, vienen en una deslumbrante variedad de colores y están rellenas de una suave crema de mantequilla (o ganache, o mermelada). Su exterior es ligeramente crujiente, dando paso a un interior tierno y ligeramente masticable, que contrasta maravillosamente con el cremoso relleno.
Aunque hoy son un pilar de la cocina francesa, muchos historiadores sugieren que los macarons tienen sus raíces en Oriente Medio. Algunos creen que llegaron a Europa en el siglo XV, mientras que otros postulan que se crearon en un monasterio del Valle del Loira varios siglos antes. La versión que conocemos hoy, con dos tapas y relleno, se popularizó a principios del siglo XX.
Idealmente, los macarons deben servirse a temperatura ambiente para que su textura y sabor sean perfectos. La pastelería Pierre Hermé es célebre por sus macarons, considerados entre los mejores de París. Su local en el distrito de Odeon es particularmente recomendado. Variedades como las de chocolate negro o pistacho son deliciosas, pero el macaron de avellana, con su sabor mantecoso y terroso, es simplemente inolvidable.
Pierre Hermé (€€€) – 72 Rue Bonaparte, 75006 París, Francia. Abierto de lunes a jueves de 11:00 a 20:00, viernes y sábado de 10:00 a 20:00, y domingos de 10:00 a 19:00.
Crème Brûlée: La Sencillez Elegante
¿Quién diría que la combinación de una rica crema de huevo con una capa crujiente de azúcar caramelizado podría ser tan exquisita? La Crème Brûlée es a menudo una elección predilecta por su aparente simplicidad, que esconde una perfección técnica. Esta delicia infusionada con vainilla demuestra que, a veces, las recetas más sencillas son las mejores.
A pesar de su nombre francés ('crema quemada'), ha habido muchas disputas sobre el origen de la crème brûlée. Ganó prominencia al aparecer en un libro de cocina francés a finales del siglo XVII, pero España e Inglaterra también han reclamado la autoría de postres similares. La clave de una buena crème brûlée reside en el contraste: la capa superior de azúcar debe estar cálida y tostada, rompiéndose con un ligero golpe, mientras que la crema interior debe estar fría, suave y sedosa.
Aunque la crème brûlée se encuentra en casi todos los menús de restaurantes en París, encontrar la perfecta puede ser un desafío. Au Bourguignon du Marais, un elegante restaurante en Le Marais, es conocido por su versión. La corteza dorada y brillante que se rompe para revelar una crema cremosa y ligeramente ácida ofrece una combinación de texturas y sabores que encapsula la esencia de este postre.
Au Bourguignon du Marais (€€) – 52 Rue François Miron, 75004 París, Francia. Abierto todos los días de 12:00 a 23:30.
Mont Blanc: Una Cima Nevada Comestible
El Mont Blanc es un postre que cautiva tanto por su sabor como por su apariencia. Elaborado principalmente con puré de castañas endulzado, a menudo se combina con crema batida y se sirve sobre una base de tarta o merengue. Su nombre proviene del pico alpino, ya que la forma en que se presenta el puré de castañas, a menudo en forma de fideos o 'vermicelli', coronado con crema batida y espolvoreado con azúcar glas, evoca la cima nevada de la montaña.
Este hermoso y dulce manjar existe desde el siglo XIX. Su textura es única: el puré de castañas es denso y terroso, mientras que la crema batida aporta ligereza y dulzura. La base (si es merengue) añade un toque crujiente que complementa la cremosidad del puré.
Angelina, una institución parisina con un salón de té Belle Epoque cerca del Louvre, es famosa por su Mont Blanc. Antaño frecuentado por figuras como Coco Chanel, este lugar ofrece un ambiente opulento para disfrutar de su postre estrella. La versión de Angelina destaca por su puré de castañas sedoso y con sabor a nuez, combinado con una crema ultraligera y una base de merengue aireado y crujiente. Es decadente pero no excesivamente pesado.
Angelina (€€€) – 226 Rue de Rivoli, 75001 París, Francia. Abierto de lunes a jueves de 7:30 a 19:00, viernes de 7:30 a 19:30, y sábados y domingos de 8:00 a 19:30.
Saint-Honoré: La Corona de la Pastelería
La tarta Saint-Honoré es un postre que varía ligeramente de una pastelería a otra, pero generalmente consiste en una base de hojaldre sobre la que se disponen pequeñas bolitas de pasta choux (lionesas) rellenas de crema pastelera o crema Chiboust (una mezcla de crema pastelera y merengue italiano), y todo ello coronado con crema Chantilly. Las lionesas a menudo están bañadas en caramelo, añadiendo un delicioso toque crujiente y dulce.
Se considera que Chiboust, una antigua panadería parisina, fue el lugar de nacimiento de la tarta Saint-Honoré. El pastelero Auguste Jullien la creó en la década de 1850, inspirándose en un postre de brioche relleno de crema popular en la época. La combinación de texturas – el hojaldre crujiente, la pasta choux aireada, el caramelo quebradizo y la crema suave – es lo que hace que este postre sea tan especial.
Carette, una fabulosa pastelería cerca de la Place des Vosges, es muy apreciada por su Saint-Honoré. Sus lionesas, a menudo cubiertas con un caramelo similar a la miel, aportan una ligereza a la rica y densa crema. Es un postre sustancioso, pero su complejidad y equilibrio de sabores y texturas lo hacen increíblemente adictivo.
Carette (€€€) – 25 Pl. des Vosges, 75003 París, Francia. Abierto todos los días de 7:30 a 23:30.
Opera Cake: Sinfonía de Café y Chocolate
Si eres amante del chocolate y el café, el Opera Cake (pastel Ópera) te conquistará. Este postre en capas combina bizcocho joconde (un bizcocho ligero de almendras) empapado en sirope de café, ganache de chocolate y crema de mantequilla de café, todo ello rematado con una capa brillante de glaseado de chocolate. Su apariencia, con sus capas bien definidas, se asemeja a los niveles de una casa de ópera, lo que inspiró a los pasteleros del siglo XX que lo crearon a darle su nombre. Desde la década de 1950, el pastel Ópera ha sido considerado uno de los postres más lujosos de París.
La clave de un buen pastel Ópera reside en el equilibrio perfecto entre los sabores intensos del café y el chocolate, y la suavidad de la crema de mantequilla. El bizcocho debe estar húmedo pero firme para mantener la estructura de las capas. Se disfruta mejor frío, y es el acompañamiento ideal para una taza de café caliente.

Stohrer, una pastelería con casi 300 años de historia, es un lugar emblemático para probar el pastel Ópera. Su versión es impecablemente presentada y logra el equilibrio justo entre chocolate, café y crema de mantequilla. El bizcocho es húmedo y delicado, mientras que la capa superior de chocolate es firme y crujiente, creando una experiencia de sabor y textura armoniosa.
Stohrer (€€€) – 51 Rue Montorgueil, 75002 París, Francia. Abierto de lunes a sábado de 8:00 a 20:30 y domingos de 8:00 a 20:00.
Éclair: El Relámpago de Placer
Pregúntale a cualquier parisino por sus postres favoritos y es probable que el Éclair esté en la lista. Similar a las lionesas pero de forma alargada, estos icónicos pasteles se elaboran rellenando pasta choux con crema pastelera (a menudo de vainilla o chocolate) o crema Chantilly, y cubriendo la parte superior con un glaseado (tradicionalmente de chocolate). Su nombre, que significa 'relámpago' en francés, podría aludir a la rapidez con la que se consume.
Como muchos grandes pasteles franceses, el origen exacto del éclair es incierto. Algunos atribuyen su creación a Marie-Antoine Carême en el siglo XIX, mientras que otros sugieren que apareció en el siglo XVI con la popularización de la pasta choux por Catalina de Médici. La clave de un buen éclair es la ligereza de la pasta choux, un relleno cremoso y sabroso, y un glaseado que complemente sin ser excesivamente dulce.
Para disfrutar de los éclairs en su mejor momento, deben servirse directamente del refrigerador. Boulangerie Utopie, una panadería local muy apreciada en la zona de Folie-Méricourt, es conocida por sus éclairs. Su versión es a la vez consistente y delicada, con una generosa ración de chocolate aterciopelado y crema suave que, sin embargo, no eclipsa el sutil sabor de la pasta.
Boulangerie Utopie (€€) – 20 Rue Jean-Pierre Timbaud, 75011 París, Francia. Cerrado los lunes y abierto de martes a domingo de 7:00 a 20:00.
Paris–Brest: Homenaje Ciclista en Praliné
El Paris–Brest es un postre que combina la versatilidad de la pasta choux con la riqueza del praliné. Se presenta en forma de anillo doble, evocando la rueda de una bicicleta, y está relleno de una generosa cantidad de crema de praliné (una crema a base de avellanas o almendras caramelizadas trituradas y mezcladas con crema pastelera o crema de mantequilla) y a menudo decorado con almendras laminadas. El anillo de pasta choux es a menudo espolvoreado con azúcar glas.
Louis Durand fue el pastelero detrás de esta creación. En 1910, creó el primer Paris–Brest, nombrándolo en honor a la carrera ciclista que se celebraba entre las ciudades de París y Brest. Aunque la receta clásica se basa en el praliné, no es raro encontrar variaciones con otros rellenos.
BO&MIE, una concurrida panadería en el distrito 2, es considerada una de las mejores de París. Su Paris-Brest es una experiencia memorable. Cada bocado ofrece una mezcla de texturas: la pasta choux suave y aireada, la crema de praliné densa y fudgy, y las almendras crujientes. Es una combinación divina de sabores y texturas que eleva a este postre a un nivel excepcional.
BO&MIE (€€) – 18 R. de Turbigo, 75002 París, Francia. Abierto todos los días de 7:30 a 20:00.
Un Vistazo a las Pastelerías Icónicas de París
Más allá de los postres específicos, la experiencia de visitar una pastelería parisina es parte fundamental del encanto. Entrar es sumergirse en un mundo de arte y sabor. Aquí te presentamos algunas otras pastelerías notables mencionadas por su excelencia:
- La Pâtisserie Cyril Lignac: Creación de las superestrellas culinarias francesas Benoît Couvrand y Cyril Lignac. Sus creaciones son una fiesta para la vista. Si bien es difícil elegir, el Equinoxe, con su mousse ligero de vainilla, crema de caramelo y praliné, es una recomendación frecuente.
- Pierre Hermé Paris: Ya mencionada por sus macarons, es un templo para los amantes de la pastelería. Conocido como 'El Picasso de los pasteles', sus creaciones son audaces e innovadoras.
- Eric Kayser: Con varias ubicaciones, es popular por su pan, pero sus pasteles y bollería también son excelentes. Sus cruasanes y pains au chocolat son tan buenos que los parisinos hacen fila para comprarlos recién hechos.
- Angelina: Además de su famoso Mont Blanc, es una institución por su lujoso salón de té Belle Epoque y su célebre chocolate caliente espeso ('Chocolat chaud').
- Le Grenier à Pain: Conocida por el aroma de su pan recién horneado. Ofrece pan y pasteles tradicionales franceses de alta calidad, incluyendo galardonadas baguettes.
Cada una de estas pastelerías ofrece una ventana al alma dulce de París, presentando estos postres icónicos con su propio toque maestro.
Comparativa de Postres Icónicos de París
| Postre | Descripción Principal | Ingrediente Clave(s) | Origen Destacado |
|---|---|---|---|
| Macarons | Pequeñas galletas de almendra rellenas de crema o ganache. | Almendra, Merengue, Relleno cremoso | Posiblemente Oriente Medio, popularizado en Francia. |
| Crème Brûlée | Crema de huevo horneada con una capa de azúcar caramelizado en la superficie. | Yema de huevo, Nata, Azúcar, Vainilla | Disputado (Francia, España, Inglaterra). |
| Mont Blanc | Puré de castañas endulzado presentado con forma de 'fideos' y coronado con crema batida. | Castaña, Crema Batida | Siglo XIX, Francia/Italia. |
| Saint-Honoré | Base de hojaldre coronada con lionesas rellenas de crema y bañadas en caramelo, y crema Chantilly. | Hojaldre, Pasta Choux, Crema (Pastelera/Chiboust/Chantilly), Caramelo | 1850s, París. |
| Opera Cake | Pastel en capas de bizcocho de café, ganache de chocolate y crema de mantequilla de café, con glaseado de chocolate. | Café, Chocolate, Bizcocho, Crema de mantequilla | Siglo XX, París. |
| Éclair | Pasta choux alargada rellena de crema y cubierta con glaseado. | Pasta Choux, Relleno cremoso (Pastelera/Chantilly), Glaseado | Siglo XIX o XVI, Francia. |
| Paris–Brest | Corona de pasta choux rellena de crema de praliné, a menudo con almendras. | Pasta Choux, Crema de Praliné | 1910, Francia (carrera ciclista). |
Esta tabla resume las características principales de algunos de los postres más emblemáticos que puedes encontrar en las pastelerías de París.
Preguntas Frecuentes sobre los Postres Parisinos
¿Cuál es realmente el postre más famoso de París?
Como mencionamos, es difícil nombrar uno solo. Los Macarons y la Crème Brûlée son quizás los más reconocidos internacionalmente y los que más se asocian inmediatamente con París. Sin embargo, postres como el Éclair, el Paris–Brest o el Saint-Honoré son profundamente icónicos dentro de la pastelería francesa y parisina. La fama puede depender de la perspectiva: los visitantes extranjeros pueden inclinarse por los macarons, mientras que los conocedores locales pueden tener un aprecio especial por postres más complejos como el Saint-Honoré o el Paris–Brest.
¿Son caros estos postres en París?
Los precios varían significativamente dependiendo de la pastelería y el postre. Las pastelerías de renombre mundial, a menudo marcadas con (€€€) en guías, suelen tener precios más elevados, reflejando la calidad de los ingredientes, la maestría artesanal y la experiencia del lugar. Pastelerías más locales o tradicionales pueden ser ligeramente más asequibles (€€). Sin embargo, incluso en los lugares más caros, la experiencia de probar un postre perfectamente ejecutado a menudo se considera que vale la pena la inversión. Un macaron individual puede costar unos pocos euros, mientras que una porción de tarta o un Paris–Brest pueden costar entre 5 y 10 euros o más en una pastelería de alta gama.
¿Cuándo es el mejor momento para visitar una pastelería?
Muchas pastelerías abren temprano por la mañana, ofreciendo bollería recién hecha como croissants y pains au chocolat. Si buscas probar postres individuales o tartas, puedes visitarlas a cualquier hora del día. Sin embargo, ir más temprano puede garantizar una mayor variedad antes de que se agoten los favoritos. La hora del té (alrededor de las 16:00) es un momento popular para disfrutar de un pastel y una bebida caliente en un salón de té.
¿Puedo encontrar estos postres en cualquier pastelería de París?
Muchos de los postres clásicos como la Crème Brûlée, los Macarons o los Éclairs son bastante comunes y se pueden encontrar en numerosas pastelerías y restaurantes. Sin embargo, la calidad varía enormemente. Postres más específicos como el Saint-Honoré, el Mont Blanc o el Paris–Brest pueden ser especialidades de ciertas pastelerías o estar disponibles solo en las de mayor tradición y prestigio. Las recomendaciones de lugares específicos, como las mencionadas anteriormente, suelen ser un buen punto de partida para probar versiones excepcionales.
Conclusión
Satisfacer tu gusto por lo dulce en París es una de las experiencias más gratificantes que ofrece la ciudad. Ya sea un pequeño y colorido Macaron, una Crème Brûlée perfectamente caramelizada, o una compleja tarta como el Saint-Honoré, la capital francesa ofrece una gama inigualable de delicias que son tanto un placer para el paladar como para la vista. Explorar las pastelerías de París y degustar estos postres icónicos es sumergirse en la rica cultura gastronómica de la ciudad, una experiencia que, sin duda, dejará un dulce recuerdo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Los Dulces Imperdibles de París puedes visitar la categoría Postres.
