Facturas Argentinas: Receta e Historia

08/03/2008

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Las Facturas Argentinas son mucho más que simples pasteles; son una institución en el desayuno y la merienda del país, un símbolo de identidad y tradición panadera. Este nombre, tan particular para referirse a piezas de bollería, encierra una historia fascinante que se remonta a finales del siglo XIX. En esencia, las facturas abarcan una gran variedad de formas, tamaños y rellenos, elaboradas tanto con grasa como con manteca, ofreciendo una diversidad que deleita a todos los paladares. Su preparación, aunque requiere paciencia y técnica, resulta increíblemente gratificante, culminando en bollos tiernos y hojaldrados, perfectos para acompañar un buen mate o café.

Índice de Contenido

El Curioso Origen del Nombre 'Facturas'

El peculiar nombre de 'facturas' para referirse a la bollería en Argentina tiene un origen que dista mucho de la contabilidad. Se remonta a un evento histórico significativo: la primera huelga del sindicato de panaderos en Argentina, ocurrida en 1888. Este sindicato, de marcada influencia anarquista, decidió renombrar diversas piezas de pastelería como forma de protesta y sátira hacia las instituciones de poder de la época. La idea era poner en valor el trabajo del panadero y, al mismo tiempo, criticar al Estado, la Iglesia y el Ejército de una manera ingeniosa y memorable.

¿Qué son las facturas en pastelería?
Facturas es el nombre genérico con el que se conocen los pasteles y diversas piezas de pastelería en Argentina. Las facturas argentinas pueden tener diversas formas, rellenos y pueden ser de grasa o de manteca, como las que vamos a hacer en esta receta.

Así surgieron nombres tan singulares como:

  • Vigilantes: En alusión a la policía.
  • Cañoncitos: Satirizando al ejército.
  • Bombas: Otro guiño al ejército o a ideas revolucionarias.
  • Libritos: Una posible burla a la educación o la burocracia.
  • Suspiros de monja: Una referencia irónica a la Iglesia.
  • Bolas de fraile (o berlinesas): También relacionadas con la Iglesia.

Estos nombres, cargados de historia y rebeldía, perduraron en el tiempo y se convirtieron en parte del acervo cultural argentino, demostrando cómo la creatividad puede manifestarse incluso en la cocina como forma de expresión social y política. Hoy en día, pedir una docena de facturas en una panadería argentina es sumergirse en esta rica tradición.

Preparando Facturas de Manteca: Una Receta Clásica

Entre la vasta variedad de facturas, las elaboradas con manteca (mantequilla) son especialmente apreciadas por su ternura y el delicado hojaldrado que se logra. La masa base es similar al hojaldre, pero con una textura y esponjosidad características que la hacen única. A continuación, detallamos cómo preparar algunas de las formas más populares: medias lunas, moñitos, cuellitos y molinos.

Ingredientes Necesarios

Para el Amasijo (la masa principal):

  • 300 g de harina de trigo
  • 5 g de sal
  • 50 g de azúcar blanco
  • 110 g de leche entera
  • 2 g de levadura seca de panadero (o 6 g de levadura fresca)
  • 5 g de miel
  • 1 huevo M
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta

Para el Empaste (la mantequilla para el plegado):

  • 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

Para Decorar y Rellenar:

  • 1 huevo batido (para pintar)
  • 50 g de crema pastelera
  • 50 g de dulce de leche
  • 50 g de membrillo

Para el Almíbar:

  • 50 g de azúcar blanco
  • 50 g de agua

Paso a Paso: Elaboración de la Masa y el Empaste

La elaboración de las facturas se divide en varias etapas clave: la preparación del amasijo, la preparación del empaste, el proceso de plegado y los reposos en frío.

¿Cómo hacer recibos para mi negocio?
¿QUÉ DEBERÍA INCLUIR UNA FACTURA?1Los nombres y la información de contacto de las dos partes.2El número de factura y otros códigos o números importantes.3Una descripción del trabajo a realizar.4La cantidad de tareas realizadas.5Los términos y plazos de pago.6El importe a pagar.
  1. Preparar el Amasijo: En un bol grande o en el de una batidora con gancho, combina la harina de trigo, la sal, el azúcar blanco, la leche entera, la levadura (seca o fresca), la miel, el huevo y la vainilla en pasta. Amasa a velocidad media durante unos 15 minutos. El objetivo es obtener una masa lisa, homogénea y elástica. Si usas batidora, detén ocasionalmente para despegar la masa del gancho y los laterales. Si amasas a mano, trabaja la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta alcanzar la textura deseada.
  2. Primer Reposo del Amasijo: Una vez lista la masa, estírala ligeramente con un rodillo dándole una forma rectangular de aproximadamente 1 cm de grosor. Envuelve este rectángulo de masa en film transparente, asegurándote de que quede bien sellada para evitar que se seque. Llévala a la nevera y déjala reposar por al menos 2 horas. Este reposo es crucial para que la masa se enfríe bien y sea más fácil de manejar en los pasos siguientes.
  3. Preparar el Empaste: Mientras la masa reposa en la nevera, prepara el empaste. La mantequilla sin sal debe estar a temperatura ambiente, pero no derretida. Colócala entre dos hojas de film transparente o papel vegetal. Con la ayuda de un rodillo, estira la mantequilla hasta formar un cuadrado de un tamaño aproximado a la mitad del rectángulo de masa que tienes en la nevera. Asegúrate de que el grosor sea uniforme. Una vez estirada, lleva la mantequilla también a la nevera para que coja firmeza.

El Proceso de Plegado (Laminado)

El plegado es la técnica que crea las finas capas de hojaldre características de las facturas. Requiere paciencia y mantener la masa fría.

  1. Incorporar el Empaste: Saca la masa del frigorífico. Estírala sobre una superficie ligeramente enharinada o limpia, dándole forma de un rectángulo más grande, de unos 5 mm de grosor. El tamaño debe ser suficiente para que puedas colocar el cuadrado de mantequilla fría en el centro y doblar los lados de la masa sobre él, cubriéndolo por completo, como si fuera un sobre.
  2. Primer Estirado y Plegado (Vuelta Simple): Con la mantequilla ya envuelta en la masa, comienza a estirar con cuidado, manteniendo la forma rectangular, hasta alcanzar nuevamente unos 5 mm de grosor. Coloca este rectángulo en posición horizontal frente a ti. Imagina que el rectángulo está dividido en tres partes iguales a lo largo. Dobla el tercio inferior hacia el centro y luego dobla el tercio superior sobre este, como si estuvieras cerrando un folleto. Esto se conoce como una vuelta simple.
  3. Reposo Intermedio: Envuelve la masa nuevamente en film transparente y llévala a la nevera. Déjala reposar por al menos 30 minutos. Este descanso permite que la mantequilla se enfríe y la masa se relaje, facilitando el siguiente estirado.
  4. Segundo Estirado y Plegado (Vuelta Doble): Saca la masa de la nevera. Gírala 90º para que el pliegue quede a tu derecha. Estírala de nuevo en forma rectangular hasta unos 5 mm de grosor. Para la vuelta doble, imagina que la masa está dividida en cuatro partes iguales a lo largo. Dobla los dos extremos exteriores hacia el centro, de modo que se encuentren justo en la línea central imaginaria. Luego, dobla la masa por la mitad, como si cerraras un libro.
  5. Segundo Reposo: Envuelve la masa y regrésala a la nevera por otros 30 minutos. Este segundo reposo es tan importante como el primero para asegurar un buen hojaldrado.

Si deseas hacer el proceso en dos días, puedes detenerte aquí. Después del segundo reposo, guarda la masa bien envuelta en la nevera hasta el día siguiente. Esto hace la elaboración más llevadera.

Formado, Levado y Horneado

Una vez completados los plegados y reposos, es hora de dar forma a las facturas.

¿Cómo debe ser una boleta de venta?
La boleta de venta permite identificar al emisor y su domicilio fiscal. Asimismo, para ser válida debe tener el número de serie y orden correlativo, la razón social, el número del RUC del emisor, la fecha de emisión, así como el importe y detalle del bien transferido o servicio prestado, entre otros datos.
  1. Estirar y Cortar la Masa: Saca la masa de la nevera. Estírala sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un rectángulo grande de entre 5 y 7 mm de grosor. Para obtener bordes limpios y profesionales, recorta ligeramente los cuatro lados del rectángulo con un cuchillo afilado o un cortador de pizza.
  2. Dividir la Masa: Divide el rectángulo de masa a lo alto en tres tiras iguales. Trabajarás con estas tiras para formar las diferentes facturas.
  3. Formar Moñitos y Cuellitos: De la primera tira, corta dos rectángulos alargados. Corta estos a la mitad para obtener un total de cuatro rectángulos más pequeños. Usa dos de estos para los moñitos: simplemente gira uno de los lados del rectángulo sobre sí mismo, como si hicieras un nudo o un lazo simple. Con los otros dos, haz los cuellitos: haz un corte longitudinal en el centro de cada rectángulo, sin llegar a los extremos. Pasa uno de los extremos a través de este corte desde abajo hacia arriba.
  4. Formar Medias Lunas: De la segunda tira, corta dos triángulos. Estira ligeramente la base de cada triángulo con las manos y enrolla la masa sobre sí misma, empezando por la base más ancha y avanzando hacia el vértice. Curva ligeramente los extremos para darles forma de media luna.
  5. Formar Molinos: De la tercera tira, corta dos cuadrados. Para hacer los molinos, realiza cortes diagonales desde cada esquina hacia el centro del cuadrado, deteniéndote a aproximadamente 1-2 cm del centro. Lleva una de cada dos puntas (puntas alternas) hacia el centro y presiónalas firmemente para que se peguen y mantengan la forma de molino.
  6. Levado: Coloca todas las piezas formadas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que duplicarán su volumen. Deja levar en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante aproximadamente 1 hora, o hasta que visibly hayan duplicado su tamaño.
  7. Pintar y Rellenar: Precalienta el horno a 170 ºC con calor arriba y abajo. Bate el huevo restante y, con mucho cuidado para no bajar el volumen de las piezas levadas, píntalas suavemente con una brocha. Prepara mangas pasteleras con la crema pastelera, el dulce de leche y el membrillo (este último puede ser necesario calentarlo ligeramente para que sea más fácil de manejar). Decora el centro de las facturas (especialmente molinos y cuellitos) y la superficie de las medias lunas y moñitos con los rellenos a tu gusto.
  8. Hornear: Hornea las facturas en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que estén bien doradas y cocidas por dentro. El tiempo exacto puede variar según tu horno.
  9. Preparar el Almíbar: Mientras las facturas se hornean, prepara el almíbar. En un cazo pequeño, combina el azúcar blanco y el agua. Lleva a ebullición, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente.
  10. Almibarar: Inmediatamente después de sacar las facturas del horno, píntalas generosamente con el almíbar tibio o frío. Esto les dará brillo y las mantendrá jugosas.
  11. Enfriar: Deja que las facturas se enfríen completamente sobre una rejilla antes de disfrutarlas. Esto permitirá que se asienten y desarrollen su textura final.

El resultado son unas facturas caseras, tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, con el inconfundible sabor de la manteca y los deliciosos rellenos tradicionales argentinos.

Preguntas Frecuentes sobre las Facturas

¿Qué son exactamente las facturas en Argentina?
En Argentina, "facturas" es el término genérico que se utiliza para referirse a una gran variedad de piezas de bollería y pastelería dulce, como medialunas, vigilantes, bolas de fraile, cañoncitos, etc. Son un componente esencial del desayuno y la merienda.
¿Por qué se llaman facturas?
El nombre tiene un origen histórico relacionado con una huelga de panaderos anarquistas en 1888, quienes renombraron los pasteles para satirizar y protestar contra las instituciones de poder (Estado, Iglesia, Ejército).
¿Cuál es la diferencia entre facturas de grasa y de manteca?
La principal diferencia radica en la materia grasa utilizada en la masa. Las facturas de grasa usan grasa vacuna y tienden a ser más crocantes y hojaldradas, mientras que las de manteca (mantequilla) usan mantequilla y son generalmente más tiernas y suaves, con un sabor más delicado.
¿Puedo hacer la masa con anticipación?
Sí, la receta permite dividir el proceso en dos días. Puedes preparar el amasijo, incorporar el empaste y realizar los plegados el primer día, guardando la masa bien envuelta en la nevera. Al día siguiente, simplemente la sacas, estiras, formas las piezas, las dejas levar y horneas.
¿Qué rellenos son tradicionales para las facturas?
Los rellenos más comunes son la crema pastelera, el dulce de leche y el dulce de membrillo. También se pueden encontrar facturas rellenas de crema chantilly, chocolate o simplemente espolvoreadas con azúcar o glaseadas.
¿Es difícil hacer facturas en casa?
Requiere tiempo y seguir los pasos cuidadosamente, especialmente en el proceso de plegado y los tiempos de reposo en frío. No es particularmente difícil, pero sí entretenido y demanda atención a los detalles para lograr un buen resultado.

Preparar Facturas Argentinas en casa es una experiencia gratificante que te conecta con una rica tradición panadera y te permite disfrutar de auténticos sabores. Aunque el proceso pueda parecer laborioso, el resultado final de unos bollos caseros, recién horneados y decorados a tu gusto, bien vale el esfuerzo. Anímate a probar esta receta y deleita a tu familia y amigos con estas icónicas piezas de la pastelería argentina.

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