12/09/2019
La Giralda, más que un simple campanario, es el alma de Sevilla, un monumento que encapsula siglos de historia y un cruce de culturas que la hacen única. Elevándose imponente junto a la Catedral de Santa María de la Sede, esta torre es un Icono de Sevilla y una de las imágenes más reconocibles de toda España y Andalucía. Su silueta inconfundible invita a detenerse y contemplar la riqueza de su pasado y la belleza de su presente.

- Un Icono de Sevilla y su Historia Milenaria
- Arquitectura y Belleza Únicas
- El Misterio del Giraldillo
- Curiosidades y Leyendas
- Visitando la Giralda: Una Experiencia Inolvidable
- ¿Quién es el Dueño de la Giralda? Despejando la Polémica
- La Giralda: Más Allá de Sevilla (El Barrio Homónimo)
- Comparativa: La Torre vs. El Barrio
- Preguntas Frecuentes sobre la Giralda
Un Icono de Sevilla y su Historia Milenaria
La historia de la Giralda es tan rica y compleja como la propia ciudad de Sevilla. Sus orígenes se remontan al período almohade, cuando la ciudad se convirtió en la capital de Al-Ándalus. La parte más antigua de la torre fue concebida como el alminar de la gran mezquita de la ciudad, un elemento fundamental para la llamada al rezo.
La construcción de este alminar almohade se inició en 1184 bajo el califa Abu Yabub Yusuf. Para sus cimientos se emplearon piedras procedentes de antiguos monumentos romanos, reutilizando materiales de épocas pasadas. Alí de Gomara continuó la obra, inspirándose en el alminar de la Mezquita Kutubia de Marrakech, considerada una obra maestra del arte hispano-magrebí. Arquitectos como Ibn Basso y el propio Alí de Gomara fueron artífices de esta primera fase.
Sin embargo, la Giralda tal como la conocemos hoy es el resultado de una fascinante fusión. Tras la Reconquista, el antiguo alminar se integró en el conjunto de la nueva catedral cristiana. Fue en el siglo XVI cuando se añadió el actual cuerpo de campanas, de estilo renacentista. El arquitecto encargado de esta importante modificación fue Hernán Ruiz II, quien inició la obra en 1557 y la culminó en 1568. Esta adición cristiana transformó el alminar en un campanario y le dio la altura definitiva que la hizo famosa.
Sobre el cuerpo de campanas, Hernán Ruiz II añadió otros elementos renacentistas, incluyendo el cuerpo de las azucenas, adornado con cuatro jarras de bronce en las esquinas (las actuales son réplicas), y otro cuerpo superior. Esta mezcla de estilos, almohade en la base y renacentista en la cima, es lo que confiere a la Giralda su singularidad y belleza ecléctica.
A lo largo de sus más de 800 años de existencia, la Giralda ha tenido diversos usos. Nació como alminar para la llamada al rezo, pero también ha servido como atalaya de defensa, granero, pararrayos e incluso, según algunas crónicas, como vivienda en algún momento de su historia. En 1987, la Giralda, junto con la Catedral y el Real Alcázar de Sevilla, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, reconociendo su valor universal excepcional.
Arquitectura y Belleza Únicas
La arquitectura de la Giralda es notable, no solo por su fusión de estilos, sino por su ingenioso diseño interno. La construcción se inició formalmente en el año 1172. La torre se compone de un sólido prisma central de base cuadrada, rodeado por los cuatro muros externos. Entre estas dos estructuras, en lugar de escaleras, se dispusieron 35 amplias rampas.
Esta particularidad arquitectónica tenía un propósito práctico en la época almohade: permitía al sultán y a otras autoridades subir a caballo hasta la cima para contemplar las vistas de la ciudad o para la llamada a la oración. Hoy en día, estas rampas facilitan el ascenso a los visitantes, haciendo el recorrido menos exigente que subir numerosos escalones y permitiendo disfrutar de las vistas progresivamente.
La decoración exterior de la Giralda es una muestra del arte almohade, con sus característicos vanos bíforos o ajimeces. Estos ventanales presentan arcos de herradura semicirculares o polilobulados, enmarcados por un alfiz rectangular y a menudo acogidos por otro gran arco lobulado apuntado. En las calles laterales de la fachada almohade, se aprecian arcos murales que, vistos desde la distancia, crean una intrincada red de rombos, un motivo decorativo típico del arte islámico conocido como sebka.
El interior de la torre, en contraste con la elaborada decoración exterior, es sorprendentemente sencillo y austero. Esta sobriedad responde a los principios del movimiento religioso almohade, que buscaba una combinación de belleza y sencillez en sus construcciones. Ya en el cuerpo de campanas, añadido en la fase cristiana, se aprecian trabajos más elaborados en los ventanales, con arcos y capiteles que muestran influencias califales.
La altura total de la Giralda, incluyendo la escultura que la corona, es de 104,1 metros. Sin el Giraldillo, la estructura mide 94,69 metros. Durante varios siglos, fue la torre más alta de España e incluso de Europa, un hito arquitectónico de su tiempo. Hoy en día, solo la moderna Torre Sevilla, con sus 180 metros, la supera en altura en la capital hispalense.
El Misterio del Giraldillo
Coronando la Giralda se encuentra una escultura de bronce que es casi tan famosa como la propia torre: el Giraldillo. Este es el nombre que recibe la veleta gigante que remata la construcción, y es precisamente de ella de donde la torre toma su nombre. El término 'giralda' en castellano antiguo se refería a una veleta.
La escultura, también conocida como Santa Juana, fue diseñada por el pintor Luis de Vargas y fundida en bronce por el escultor Juan Bautista Vázquez el Viejo. Se colocó en su lugar en 1568, completando así la transformación renacentista de la torre. El Giraldillo es una alegoría del Triunfo de la Fe Victoriosa de los cristianos sobre los árabes. Representa a una mujer con túnica que sostiene una palma en su mano izquierda y un gran escudo guerrero (que actúa como veleta, el 'lázaro') en la derecha. Lleva un casco rematado por una corona. La figura está inspirada en la Palas Atenea de Raimondi.
Con un peso de unas 1,5 toneladas (solo el cuerpo pesa 1,2 toneladas) y una altura de 3,47 metros, el Giraldillo es una obra de arte e ingeniería. Aunque ha coronado la torre desde el siglo XVI, fue retirado temporalmente entre 1999 y 2005 para ser sometido a un proceso de restauración que garantizara su conservación.
Curiosidades y Leyendas
La Giralda atesora numerosas anécdotas y datos interesantes que enriquecen su historia. Como mencionamos, con sus 104,1 metros, fue durante mucho tiempo la torre más alta de su época, superando a construcciones emblemáticas como la Torre de Pisa o el Big Ben de Londres.

Recientes descubrimientos han revelado que, tanto en la época almohade como en la renacentista, el exterior de la torre no mostraba el ladrillo visto como lo vemos hoy, sino que estaba revestido y pintado de color rojo, ofreciendo una apariencia muy diferente a la actual.
El campanario de la Giralda es uno de los más ricos de España. Alberga un total de 24 campanas, cada una con su propio nombre. Esta cantidad la convierte en la catedral de España con el mayor número de campanas.
Junto al acceso a la torre, se encuentra una puerta conocida popularmente como la 'Puerta del Lagarto'. Sobre ella, se pueden observar diversos objetos suspendidos: un cocodrilo disecado (que es una réplica), un colmillo de elefante, un bastón de mando y el bocado de un caballo. Estos objetos tienen diferentes orígenes y simbolismos a lo largo del tiempo.
La Giralda ha demostrado una notable resistencia a lo largo de los siglos. Sobrevivió a importantes movimientos sísmicos, como el terremoto de 1356 que, si bien provocó la caída del 'yamur' (cuatro esferas doradas que coronaban la torre almohade y que fueron sustituidas por un campanario de madera), no derribó la estructura principal. También resistió los efectos del devastador terremoto de Lisboa en 1755.
Existe una conocida leyenda que cuenta que, ante la inminente llegada de las tropas cristianas, los musulmanes derrotados planearon demoler la torre para que no cayera en manos enemigas. Sin embargo, el rey Alfonso X el Sabio, admirador de su belleza, lo impidió amenazando con cortar una cabeza por cada ladrillo que fuera retirado, salvando así la Giralda.
La admiración por la Giralda ha trascendido fronteras, inspirando la construcción de réplicas en diversas partes del mundo, como en Kansas City (Estados Unidos), o en localidades españolas como Carmona (Sevilla), Arbós (Tarragona) o Badajoz.
Visitando la Giralda: Una Experiencia Inolvidable
Ascender a la Giralda es una de las experiencias imprescindibles al visitar Sevilla. El recorrido se realiza, como mencionamos, a través de sus 35 rampas, un ascenso cómodo y continuo que permite detenerse en los diferentes niveles y disfrutar de las vistas que se van abriendo.
Durante la subida, se pueden contemplar de cerca detalles arquitectónicos, las gárgolas y pináculos de la Catedral, y obtener panorámicas cada vez más amplias de la ciudad. Desde lo alto, la vista es sencillamente espectacular, abarcando el Patio de los Naranjos de la Catedral, los tejados de Sevilla y monumentos cercanos como los Reales Alcázares.
Para visitar la Giralda y la Catedral de Sevilla, se puede acceder por la Avenida de la Constitución, s/n. El horario general es de lunes a sábado de 10:45 a 18:00, y los domingos de 14:30 a 19:00. Es importante tener en cuenta que cierra los días 1 y 6 de enero, y el 25 de diciembre.
El precio de la entrada general es de 11€. Existen tarifas reducidas de 6€ para pensionistas y estudiantes de hasta 25 años. La entrada es gratuita para naturales o residentes en la Archidiócesis de Sevilla, menores de hasta 13 años acompañados por un adulto, personas con discapacidad a partir del 65% y un acompañante si lo necesitan, y desempleados nacionales.
¿Quién es el Dueño de la Giralda? Despejando la Polémica
Recientemente, ha surgido un debate público en torno a la propiedad de ciertos bienes de la Iglesia, incluyendo la Giralda. Esta discusión se ha presentado en algunos ámbitos como una polémica sobre si la Iglesia ha 'inmatriculado' (registrado a su nombre) propiedades de forma indebida.
Sin embargo, la situación de la Giralda, según la información disponible, es clara para la mayoría de los sevillanos y expertos. La Giralda forma parte inseparable del conjunto monumental de la Catedral de Santa María de la Sede. Históricamente, desde su integración en la catedral tras la Reconquista, ha sido administrada por la Iglesia.
Los dueños de la Giralda no son personas individuales como el arzobispo o los canónigos, sino que pertenece a la Iglesia como institución. Esta propiedad institucional ha sido una constante a lo largo de los siglos. La polémica actual, avivada en ciertos contextos políticos, se centra en el registro de bienes que la Iglesia ya administraba, un proceso legal que, según se menciona, fue posible a partir de 1998 cuando se levantó una prohibición previa para hacerlo.
Mientras algunos sectores buscan reabrir debates sobre la propiedad de bienes religiosos, comparándolo incluso con procesos históricos como la desamortización de Mendizábal, otros actores políticos y la propia Iglesia defienden la transparencia del proceso y la legitimidad de su posesión histórica. La vicepresidenta del gobierno encargada de las relaciones con la Conferencia Episcopal ha señalado la colaboración de la Iglesia en aclarar la situación de estos bienes. El portavoz municipal del PP en Sevilla ha propuesto defender el respeto a los bienes inmatriculados de la Iglesia en la ciudad, calificando la polémica de artificial y sectaria, más ideológica que legal o de bien común.

En esencia, aunque se haya suscitado un debate político sobre el registro formal de la propiedad, la pertenencia de la Giralda al conjunto catedralicio y, por tanto, a la Iglesia como institución, es un hecho histórico y comúnmente aceptado en Sevilla.
La Giralda: Más Allá de Sevilla (El Barrio Homónimo)
Es importante diferenciar el monumento histórico de Sevilla de otros lugares que comparten su nombre. Existe un barrio llamado La Giralda, cuya descripción sugiere una ubicación diferente, probablemente en Colombia, dado que las cifras económicas provienen de 'ideca.gov.co'.
Este barrio presenta una combinación de casas tradicionales del siglo XX y apartamentos modernos en conjuntos cerrados. Mantiene un carácter predominantemente residencial, aunque cuenta con una significativa actividad comercial en sus alrededores. Según datos catastrales, el barrio La Giralda tiene un valor de 0.4 billones de pesos, con un total de 1692 predios y más de 289.000 metros cuadrados de área construida.
A nivel residencial, el valor del metro cuadrado en este barrio oscila entre 2 y 5 millones de pesos, variando según el tipo y la antigüedad del inmueble. El mercado inmobiliario en La Giralda se caracteriza por una oferta predominante de venta y arriendo de casas, así como de nuevas construcciones de apartamentos. Todos los inmuebles en este sector pertenecen al estrato 3.
En la última década, el barrio ha experimentado una valorización catastral promedio del 15,3%. Para aquellos interesados en adquirir una vivienda, los precios de las casas en La Giralda suelen oscilar entre 400 y 1000 millones de pesos. En cuanto a los arriendos residenciales, el valor promedio se sitúa alrededor de 1.2 millones de pesos. Es fundamental no confundir este área urbana con la emblemática torre de Sevilla.
Comparativa: La Torre vs. El Barrio
Para evitar confusiones, aquí presentamos una simple comparación entre la Giralda de Sevilla y el barrio homónimo descrito:
| Característica | La Giralda (Torre de Sevilla) | La Giralda (Barrio) |
|---|---|---|
| Tipo | Torre campanario / Monumento histórico | Área urbana residencial y comercial |
| Ubicación Principal | Sevilla, España | Probablemente en Colombia |
| Función Principal | Alminar, Campanario, Monumento visitable | Vivienda y comercio |
| Época Principal | Almohade (S. XII) y Renacentista (S. XVI) | Siglo XX y XXI |
| Propiedad | Pertenece a la Iglesia como institución (Catedral) | Múltiples propietarios privados |
Preguntas Frecuentes sobre la Giralda
Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre este fascinante monumento:
¿Cuánto mide la Giralda de Sevilla? Mide 94,69 metros de altura sin contar el Giraldillo. Incluyendo la estatua que la corona, su altura total es de 104,1 metros. Es la segunda torre más alta de Sevilla tras la Torre Sevilla.
¿Cuándo se construyó la Giralda de Sevilla? Su construcción se inició en 1172. La parte almohade (el alminar) se completó en 1195. La parte cristiana (el campanario y remates) se comenzó en 1557 y se terminó en 1568.
¿Quién construyó la Giralda? La parte almohade fue iniciada por el Califa Abu Yabub Yusuf en 1184, con arquitectos como Ibn Basso y Alí de Gomara. La parte cristiana fue obra principal del arquitecto Hernán Ruiz II.
¿Quién es el dueño de la Giralda de Sevilla? La Giralda pertenece a la Iglesia como institución, formando parte indivisible del conjunto monumental de la Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla.
¿Dónde está la Giralda de Sevilla? Se encuentra en el centro histórico de Sevilla, junto a la Catedral, en la Avenida de la Constitución, s/n.
¿Dónde queda el barrio La Giralda? Es un barrio con el mismo nombre que, según la información disponible (ideca.gov.co), no está en Sevilla sino probablemente en Colombia.
¿Qué significa el Giraldillo? Es la veleta que corona la torre y le da nombre. Representa una alegoría del Triunfo de la Fe Victoriosa.
¿Por qué tiene rampas y no escaleras? Las rampas se diseñaron en la época almohade para permitir subir a caballo hasta la cima, facilitando el acceso para la llamada al rezo o para vigilancia.
En conclusión, la Giralda de Sevilla es un monumento de valor incalculable, testigo de la historia y la mezcla de culturas que han dado forma a la capital andaluza. Su belleza arquitectónica, su rica historia y las vistas que ofrece la convierten en una visita obligada, un verdadero símbolo que sigue cautivando a quienes la contemplan.
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